martes, 9 de agosto de 2011

Sufres porque te quieren o porque ya no te quieren...


Se sufre por amar, se sufre por no amar y también se sufre al amar.  
Pareciera que el sufrimiento es un aspecto que nos lleva a vivir una relación de pareja.  Y por supuesto, cuando amamos, llevamos el riesgo de sufrir.  
Pero una cosa es que algunos aspectos de la vida en pareja, nos lleve a momentos de sufrimiento, y otra muy distinta, que vivamos la relación sufriendo y llenos de dolor.
Sufrimiento y amor no son lo mimo.  Pero a todo esto porque sufrimos en el amor?
-      Sufrimos porque nuestra pareja nos ignora.
-      Sufrimos porque nuestra pareja nos maltrata.
-      Sufrimos porque nuestra pareja nos engaña.
-      Sufrimos porque nuestra pareja nos da motivos para estar celosos.
-      Sufrimos porque nuestra pareja controla el dinero.
-      Sufrimos porque nuestra pareja quiere cambiar la forma en que visto.
-      Sufrimos porque nuestra pareja no acepta a nuestros amigos.
-      Sufrimos porque nuestra pareja quiere controlar toda mi vida.
-      Sufrimos porque nuestra pareja no nos tiene confianza.
-      Sufrimos porque nuestra pareja me acusa de una manera violenta.
-      Sufrimos porque nuestra pareja está siempre muy ocupada para nosotros.
-      Sufrimos porque nuestra pareja ya no quiere tener relaciones sexuales.
-      Sufrimos porque nuestra pareja en cada fiesta se toma unas copas de más y siempre hay lío.
Realmente sufrimos porque eso que nosotros llamamos relación de pareja no es una verdadera relación de amor.   Más bien parece como una necesidad de sufrir tomando como pretexto a la pareja.  

El sufrimiento es inevitable a la vida humana.  Pero existen sufrimientos que nos llevan a crecer, aprendemos de nuestras dolencias y salimos fortalecidos cuando las superamos.  Somos más fuertes, más comprensivos y más amables con nosotros mismos.  
Crear una vida de sufrimiento es una responsabilidad personal. 
Por supuesto, que esta es una labor y un proceso que obliga a mirarnos a nosotros mismos, ya no a nuestra pareja, porque poner la atención en mí, es la única manera de sanar.
Y claro que se puede Recuperar la Confianza en el Amor. Pero para ello, se tiene que estar dispuesto a vivir el proceso de duelo y a retomar el amor propio como estandarte de mi vida.
Hacernos cargo de sanar y curar las heridas y cicatrices que el amor con mi pareja, tan maltrecho me dejó.  Fácil no, pero imposible tampoco.  La pregunta fundamental es:
¿A quién le requiero dar más atención, a mi pareja que tal vez transite sólo una parte de la vida conmigo, o  a mí que soy mi compañero de toda la vida?
Gracias por leerme, mi misión e intención es la calidad de vida emocional…
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Ana Giorgana

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