martes, 14 de febrero de 2012

El amor es un privilegio...

El amor y los amores se han convertido en un tema de actualidad. Cada día y en todo momento puedo percatarme de la serie de dificultades que tenemos en este gran privilegio que la vida nos da.  Como seres humanos estamos irremediablemente a vincularnos con otros, que pueden ser parejas, hijos, padres, amigos.

Lo que en realidad nos mueve en la vida para la construcción de una vida próspera y positiva es nuestra capacidad de amor.  En realidad amar es un gran privilegio.  Sin embargo, pareciera que deseamos condicionar este amor a diferentes maneras y detalles que se encuentran en las relaciones, principalmente en las de pareja.

Las parejas y el amor y el desamor parecen ser una constante.  Amar a la pareja y estar en equilibrio con ese amor es uno de los factores fundamentales de l éxito en las parejas.  Cuando este amor se convierte en desamor la vida se torna gris, sentimos que no podemos responder con la misma fuerza y vigor.

Pero es indiscutible que el privilegio de amar a una pareja tiene que ver con el aprecio. Apreciar lo que la pareja si hace por nosotros. Apreciar sus detalles. Apreciar sus palabras. Apreciar lo que con todo su buena disposición hace para que esta pareja funcione.

Sin embargo,  más allá de estar atentos a lo positivo, algunas personas, se centran en aquello que su pareja no les puede brindar. Por estar tan atentos a sus carencias se olvidan de sus aciertos y entonces, se tornan exigentes para cambiar a su pareja. 

Los conflictos van y vienen porque la pareja no se comporta como esperamos, como deseamos, como necesitamos. Y entonces, ese privilegio de amar a la pareja, se convierte en un campo de batalla.

El privilegio de amar no es sólo hacia la pareja, también es necesario que se centre en la propia persona.  El privilegio de amar la persona que somos con todo y lo que tenemos y no contamos, ese sí es un privilegio y un valor.  Estar conscientes que este amor que me brindo a mi propia persona es un tributo a la vida, a la relación y las propias condiciones.

Contar con el privilegio de amar a la persona que Soy me llena de fuerza, de vigor, de autoestima, de poder.  Además de que entonces, soy capaz de aceptar al otro, a mi pareja tal cual es.

En mi particular punto de vista, contar con el privilegio de amar y ser queridos es una de las experiencias más gratificantes que existe. Saber que somos importantes para nuestro amor; pero también corresponder este interés.

El privilegio de amar va en doble vía. Doy y también estoy dispuesta a recibir. Recibo y estoy dispuesto a dar. Porque en la vida siempre existe la correspondencia.

En la medida que más soy capaz de apreciar mi propia vida, de valorar mis sentimientos, de confiar en mis talentos y sobre todo en mi capacidad y privilegio de expresar el amor; en esa justa medida puedo tener una relación de pareja de calidad.

Y si amar es un privilegio, entonces porque entregar tu amor, tus sentimientos a alguien que no te aprecia?

Gracias por leerme y escribirme.

Recupera tu confianza en el amor, pero sobre todo, en el amor personal.

En Cecreto contamos con todos los recursos para que puedas redirigir tu vida después de un tan atribulado amor.

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