Ana Giorgana

martes, 22 de noviembre de 2016

La violencia no es normal en la vida en pareja

Historias Reales de Personas Reales
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Leonor vive con un hombre de un carácter muy fuerte. Un hombre que grita, se enoja y se desespera con facilidad. Se descontrola en cada momento y la amenaza.

Leonor se siente asustada y estresada en todo momento, nunca sabe cómo llegará él a casa, de que humor, además, abusa del alcohol. Los fines de semana solo piensa en beber con sus amigos y a ella la abandona todo el tiempo.

Leonor no puede ya ocultar su dolor, el fin de semana anterior, su pareja por primera vez, la agredió físicamente porque ella se quejó de la manera en que bebe y le reclamó su abandono.

Leonor tampoco puede ocultar sus heridas físicas, la agredió y sus moretones son visibles en el rostro y en su cuello. Ella trata de disminuir sus heridas con maquillaje, pero es imposible. Ahora sí, se han tornado visibles.

En el trabajo le solicitaron que buscara ayuda pues comete demasiada distracciones: está dispersa, nerviosa, angustiada, su eficiencia ha bajado y su deterioro emocional y físico se observa a todas luces.

Sus primeras palabras fueron: Yo, juré amor hasta que la muerte nos separe.

Y, no ha sido así, las cosas han cambiado notablemente, él ya casi no trabaja, yo sostengo la casa en su mayoría, él solo bebe y quiere estar con sus amigos.

Su violencia cada día es mayor, pero en esta ocasión me agredió físicamente y no sé cómo salir de ahí. Siento que todo puede ser como antes, quiero que todo vuelva a ser como era antes. Pero él considera que así estamos bien y que yo espero demasiado de una relación.

Frente a esta situación ella ha mantenido silencio absoluta con su familia y con sus amigos. No quiere que le digan que lo deje o que lo denuncie. Pero tampoco sabe qué hacer.  Leonor tiene miedo. Su pánico la ha paralizado. Además se siente muy confundida de hasta dónde han llegado las cosas en su vida de pareja.

Él no sabe que he buscado ayuda, pero mi trabajo está en riesgo y no puedo perderlo.

Es evidente que Leonor no logra aún darse cuenta que está envuelta bajo su creencia sobre: hasta que la muerte nos separe.  Situación normal para alguien que ha estado en una situación tan violenta.

Con el paso de los días, Leonor está saliendo de su anestesia emocional y está cobrando conciencia de su situación. Misma que solo ella puede detener.

La desesperación que ha sentido al enfrentar que su relación de pareja no es lo que ella quería, ha tenido que dejar de lado la ilusión y tomar acciones concretas para su recuperación.

Lo primero que hizo fue poner tierra de distancia y empezar a cuidar de sí misma.

Lo segundo abrir su situación con personas a las que ella considera que van a ayudarla.

Lo tercero hablar con su pareja en un contexto de seguridad.

La única forma de solucionar un problema de creencias y de hechos es afrontando los hechos, por doloroso que parezca.

Leonor ha empezado a ver las bondades de la psicoterapia y está en vías de recuperarse a sí misma.

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Ana Giorgana