Historias Reales de Personas Reales...
Lo que Romina no toma en cuenta es que todo es un proceso y tenemos que vivirlo.
Ella quiere un cambio, quiere dejar de sufrir, quiere dejar de esperar a que Rodrigo cambie, pero no sabe cómo.
Romina piensa que es cuestión de esperar y las cosas se solucionarán por sí solas.
Pero ella, quiere un cambio rápido, fácil y sin ningún esfuerzo.
Está tan desesperada de su situación actual que no está dispuesta a esperar más tiempo.
Bueno, esa es una buena señal.
¡Esto se acabó!
Esto quiere decir, que por lo menos ya no está dispuesta a seguir viviendo en las mismas condiciones de víctima frente a sus circunstancias.
El único problema es su impaciencia.
Impaciencia para cambiar.