Ana Giorgana

domingo, 21 de agosto de 2011

Celos, infidelidad y la herida de traición...

Reseña escrita por:
AnaGiorgana

La herida de traición  es una de las huellas más dolorosas que se pueden llegar a experimentar en la vida, sobre todo, en la vida infantil. La traición se da por parte de una persona en la que se confía, en la que se ama.

Una persona en la que confiamos, perdemos el sentido de la realidad. Ahora en quién confiar. Ahora de quién nos podemos sostener. Esta herida de traición se reaviva en nuestra vida adulta de muchas maneras y con comportamientos desproporcionados en nuestros sentimientos.

La herida de traición nos lleva a cometer actos suspicaces, en volvernos controladores, en tratar de controlar la vida de los demás, por momentos, quienes tienen esta herida, pueden volverse codependientes y tolerar situaciones de abuso y maltrato.

También es posible que se tornen en lo contrario, los celos patológicos, desconfiando permanentemente de la pareja, siguiéndola, acusándola, humillándola, denigrándola y también distorsionando los vínculos en una serie de conductas patológicas y enfermizas, que en la jerga profesional se conoce como celotipia.

Este tipo de actitudes puede llevar incluso a actitudes violentas y llenas de cólera hacia quien más amamos. Frente a los actos de humillación la vergüenza y la culpa dominan el cuadro de la vida afectiva de las personas.

La infidelidad también está ligada a la herida de traición, ahora yo traiciono, mis vínculos más queridos, como el de la pareja, para no volver a sentir que controlamos las circunstancias.

O nos volvemos infieles o estamos todo el tiempo pensando que nos van a traicionar o  ser infieles. Vivimos dentro de un mundo lleno de inseguridad y desconfianza interna. Misma que depositamos en el mundo y luego nos volteamos frente a él. Desconfiando de todos y de todo.

Las heridas de traición, de humillación y de abandono requieren de una comprensión para sanar. Ninguna persona que esté al tanto de estas huellas, requiere de un tratamiento, siempre y cuando se vuelvan pautas neuróticas en su comportamiento y que fracturen sus vínculos más cercanos. También invaden diversas áreas de la vida como el trabajo, las relaciones sociales, pero sobre todo, no comprenden que la primera traición es hacia sus propias personas.

Es necesario cobrar conciencia y emprender un camino de autodescubrimiento y desarrollo personal, que no es fácil de recorrer, pero si deseamos contar con una vida más plena, tenemos que hacernos responsables de nosotros mismos, de nuestro bienestar y de nuestra calidad de vida emocional.  

Las emociones pueden tornarse muy destructivas cuando hemos perdido la confianza en quienes hemos amado, y creemos, que es importante cobrarle a todo el mundo el daño que nos han hecho.

No buscamos quién nos las haga sino quién nos las pague. Vamos por el mundo cobrando nuestras heridas sin tocar jamás el dolor intenso que nos causó. Recorrer el velo de nuestras dolencias, heridas y cicatrices nos libera del dolor de la traición y nos lleva a reconciliarnos con aquellas experiencias de nuestra vida infantil.
www. cecreto.com

Los celos, la fidelidad y la herida de traición... Publicado originalmente en Shvoong: http://es.shvoong.com/how-to/health/2075379-los-celos-la-fidelidad-la/