Ana Giorgana

jueves, 1 de diciembre de 2011

amor contra codependencia

Una persona codependiente tiene poca autoestima, antepone a su amor propio otras cosas o circunstancias (aquí nos centraremos en la relación de pareja), y efectúa conductas disfuncionales, dando pie a relaciones desequilibradas que nada tienen de sano.
La persona codependiente no tiene vida propia, sino que existe en función de otra persona y se justifica diciendo que sus 'sacrificios' son por amor.
Otras características de quien sufre de codependencia son: pretende controlar la vida de su compañero(a), se 'victimiza' culpando a los demás de todo lo que a él/ella le pasa, a la vez que se siente responsable (o culpable) de todo lo que sucede a su alrededor, trata de estar al tanto (como vigilante constante) de quien convive con él/ella, tiene obsesión por ser estimado(a), aceptado(a) o amado(a), siente que su vida 'no vale la pena', intenta de solucionar, controlar u ordenar en la vida de su pareja (a través de amenazas, de culpas, manipulaciones o incluso al proporcionar incesantemente 'consejos'). Viviendo en constante angustia, la persona codependiente no es feliz, ni brinda felicidad a quien está a su lado.
La codependencia es un problema serio que requiere de atención profesional. Ni aquí, ni en artículos similares encontrarás soluciones a eso. Si sospechas que hay codependencia en tu relación, pregúntate lo siguiente: 1) ¿sólo uno de los dos se encarga de esforzarse en la relación? (léase: ¿uno de ustedes siente que 'hace todo'?, ¿a la otra persona no le interesa lo que pasa entre los dos?); 2) ¿uno de los dos siente que en aras de la relación tiene que renunciar a muchas cosas personales?, ¿uno siente que siempre se tiene que sacrificar?; 3) ¿uno de los dos cree que la relación es más importante que él/ella? (o sea que piensa que sin la relación ya nada importa).
Si tú o tu pareja responden que sí a esas preguntas, es tiempo de acudir a un terapeuta especializado, busquen ayuda profesional, es realmente importante. El amor no es únicamente una vida de sacrificio, abnegación y dolor, de hecho esas son características de lo que se supone es el infierno. Disculpen la obviedad, pero no es sano estar en una relación que brinda más sufrimientos que satisfacciones.

El término ya es bastante negativo, porque denota una cantidad de adicciones y muletas bastante feas que te van restando vida, carácter, personalidad y, sobre todo, felicidad.
Aquí mas bien aplica mucho el trastorno que te da cuando vulgarmente se te pegan las cosas, y no lo digo por decir. Psicológicamente hay muchas cosas (aparte de drogas claro) que se te pegan si no lo sabes manejar con tu pareja, como la neurosis, por ejemplo: cuando alguién está mal te contagia su neurosis y no sólo eso, más bien que ya crean un ciclo bastante feo del que es súper difícil salirse.
¿Cómo sabes cuando te esta pasando esto?
Primer caso (muy típico del maltrato psicológico): Todo empieza con un insulto menor, tu oyes "¡Ay no seas bruta!". ¿No se oye feo verdad? Pero apenas permites que el respeto se pierda ya te vas de boca porque del "bruta" es facilísimo entrar al "tonta", del "tonta" al "inútil" y de ahí ya viene el diccionario completo de insultos hirientes. A veces te podría ser fácil responder con "Bueno tiene mucha presión" o "Bueno es que yo soy un poco lenta", eso la verdad es crear una codependencia de opresor y oprimido y de la noche a la mañana ya estás cooperando a una relación destructiva en donde nada bueno puede originarse si llega a puntos más feos.
Ahora en segundo y tercer caso: Cuando tu novio o novia ya tiene una adicción y tu la "soportas". Piensa que no le estás ayudando. Puedes elegir dos caminos: estar de cuidadora o cuidador de tu pareja para cuando tenga recaídas o de plano tratar de ayudarle a combatir su adicción o problema. Puede ser desde drogas y alcohol hasta tratarse de alguna enfermedad psiquiátrica que sabes que puede ser controlada y que igual es difícil hacer que tome su tratamiento. Esto puede ser desde un caso de ansiedad, ataques de pánico hasta bipolaridad, o epilepsia, son enfermedades super controladas, pero sí tienen que cuidarse, eso definitivo.
Soy la primera en decir que el amor mueve montañas y la fe aun más, pero no puedes cambiar o salvar a alguien que está enfermo no porque no lo quieras y no lo ames, es porque no tienes el entrenamiento para hacerlo. Hay cosas que puedes resolver con mucha dedicación pero tienes que pensar realmente todos los parámetros, y ver cómo es la mejor forma de no caer en su juego, porque apenas caes y los dos van en retroceso hasta que la relación se marchita, o peor aún alguien sale lastimado.
referencia Yahoo méxico  escrito pot Mauricio