domingo, 8 de enero de 2012

La pareja como compensación...

 La pareja es una manera de relacionarse con otro para tener un encuentro, un encuentro afectivo, psicológico, amoroso, sexual, de relaciones y también de complicidad y amistad.
En este compartir vamos transitado nuestros días con otro, sin embargo, vamos poniendo en la pareja una serie  de situaciones, conflictos y consideraciones que sólo nos atañen a nuestra vida personal.  Es decir, quiero que mi pareja me ame como nadie me ha amado.  Realmente nuestra pareja sólo puede amarnos como puede, pero nosotros insistimos que nos ame como nunca nadie lo ha hecho. Le pedimos, le exigimos, queremos que nos de todo el tiempo, la atención, el interés y  sus expectativas se encuentren ligadas a nuestra persona.
Queremos entonces, que la pareja compense todo aquello que no hemos podido vivir, pero que, creemos, pensamos, en lo Cuando el amor incondicional a mi pareja, significa no estar atento a mí, se convierte en un amor inmaduro e irracional.  “ El amor todo lo puede nos dicen por aquí y por allá”… y estoy  de acuerdo, el amor todo lo puede cuando existe una disposición afectiva de ambas partes para contribuir a formar una pareja equilibrada.
Generalmente se nos ha educado en todos los sentidos, que amar, apreciar, tolerar y comprender al otro, y a la pareja, es una condición que nos permite entablar buenas relaciones, y yo como muchos, sostenemos que para poder amar, disfrutar y  Pero cuando ese amor incondicional que todo lo puede se encuentra en detrimento de mi autoestima, de mi bienestar emocional y de mi capacidad humana, entonces, ese amor incondicional se convierte en un factor tóxico para mi persona.  En el momento en que creo, pienso o fantaseo que mi amor incondicional puede crear modificar un aspecto en mi pareja, seguramente estoy amando incondicionalmente, con el costo de amar al otro más que a mí.
Infinidad de hombres y mujeres consideran que el amor incondicional a su pareja va a pedir, alentar o exigir en mi relación de pareja, sí no lo hago conmigo mismo jamás lo voy a obtener de los demás, y mucho menos de mi pareja. Sí yo considero que mi tiempo, mi amor, mis intereses y mi dedicación son importantes. Seguramente eso mismo voy a pedir a mi pareja.  Pero lamentablemente estamos pidiendo y sufriendo para que el otro, nuestra pareja, padres, hermanos y amigos nos den lo que sólo nosotros podemos darnos.
El amor incondicional empieza por nosotros mismos. Respetarme cuando siento tristeza, enoj0o, calamidades, cuando no me siento tan fuerte y estoy vulnerable, cuando mi fuerza me impulsa a la creatividad, o cuando de plano estoy en la lona y estoy confuso y no se ni qué hacer.
Entonces respeto mis ritmos de crecimiento y de vida. Sí no respeto mis propios ritmos humanos, jamás podré respetar y hacerlos cambiar, sufren y se llenan de culpa, puesto que esperan el cambio en el afuera, en el otro, en la pareja. Vivimos tan distraídos de nosotros mismos, que no nos damos cuenta que sí no somos capaces de amarnos a nosotros mismos de manera incondicional, jamás podremos i
El amor incondicional sólo puede tener lugar en el terreno del sí mismo. Es decir, sí yo me respeto seguramente lo voy a pedir a mi pareja, realmente lo que yo no puedo darme, ningún ser en el mundo, ni mi abuelita que tanto me ha dado, podrá dármelo u otorgármelo.  Es decir lo que no haga yo por mí, nadie, nadie , nadie. Ni Dios Padre, lo hará por mí.
El amor, la autoestima, el valor, el reconocimiento, la importancia, se inicia por uno mismo, y desde ahí, encontrar una pareja incondicional, la incondicionalidad tiene que ver con uno mismo no con la pareja, y de eso depende la funcionalidad de la relación.
Es decir, sí me aprecio, sólo voy a aceptar condiciones de aprecio en mi relación.  Sí me valoro sólo voy a aceptar eso en mi relación… pero por el contrario, sí me desprecio, me critico y me pongo en una situación de maltrato conmigo mismo, eso justo, voy a revivir en mi vida en pareja
Cada quién es libre de elegir el mejor camino, cada cuál sabe lo que le conviene, lo que le construye o destruye en una relación en pareja, de cada cuál depende, vivir incondicionalmente para el otro o para sí mismo…
Cuando amamos a pesar de los abandonos emocionales o físicos o de la falta de aprecio, de consideración,  y justificamos, entonces seguramente, estamos amando incondicionalmente a nuestra pareja, pero nos estamos olvidando de nosotros…
Qué tipo de relación usted quiere en su vida, amor condicional, incondicional, o equitativo en dónde las necesidades de todos cuenten de la misma manera…?   Nadie puede hacerlo por usted…


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