Ana Giorgana

miércoles, 8 de febrero de 2012

Cultura del sufrimiento y vida en pareja...

Muchos de nosotros hemos crecido con la idea de que es mejor amar que ser amados.
Sin embargo, cuando hablamos de las relaciones de pareja, pareciera que este concepto se acepta sin poner objeciones. Amamos más a nuestra pareja que a nosotros mismos.

¡Qué aberración!

Es innegable que las enseñanzas en la vida cultural son referentes al sacrificio, al dar, mucha gente va por la vida diciendo: “ es mejor dar que recibir”,
pero eso, es sólo un discurso porque en el fondo de su corazón se encuentran resentidos,
y siempre esperan recibir algo a cambio, por lo menos, agradecimiento o tal vez, admiración y reconocimiento.

La cultura del sacrificio y de la resignación nos ha orillado, a muchos, a vivir relaciones llenas de dolor, de frustración, de humillación y de indignación.

Por supuesto, que la vida en pareja, incluye renuncias, aceptación, resolución de conflictos, compartir, ser solidarios, estar atentos de la pareja, cuidarla, quererla.

También significa que no podemos sobrepasar nuestros propios límites en pos de una pareja o de otra persona. Nunca, ¡jamás!

CeCreTo-Centro de desarrollo humano y personal