Ana Giorgana

miércoles, 8 de febrero de 2012

El enamoramiento un dulce sentimiento

El enamoramiento es solo una fase de la vida en pareja. Es un estado que nos permite vincularnos a la pareja, en general, es el motivo de la atracción.

Sentir el enamoramiento es estar cerca de los cuernos de la luna, la sexualidad se desborda de pasión, tenemos un ansia de estar con la pareja, nos deleitamos con las mieles de los detalles, engrandecemos las cualidades, no observamos lo errores.

Porque el enamoramiento es un estado ideal que nos permite experimentar la fusión, un anhelo nada despreciable.

Sí no fuera por este período tan deleitable, seguramente, pocas relaciones de pareja se vincularían de una manera permanente.

Enamorarse, estar enamorado refleja la psicología de las relaciones de la pareja.

Cuando estamos enamorados todos nos parece brillante, también las hormonas de la felicidad se secretan con mayor fuerza, de tal manera, que el estado de bienestar también cuenta con una base biológica.

Además estamos llenos de esperanza, de ilusión, la posibilidad de compartir la vida es una experiencia, sin duda, muy humana.

A medida que va pasando el tiempo, cuando lo cotidiano se va volviendo familiar, en ese instante en el que la pareja poco a poco deja de responder a ese ideal que hemos fabricado, el estado de enamoramiento va cediendo su ritmo, su fase, su fuerza, y entonces, caemos en el duelo del ayer perdido. Un ayer que naturalmente tenía que pasar.

Siendo realistas, nadie puede vivir en este estado de fusión todo el tiempo, también tenemos nuestra vida, nuestros intereses, nuestras ideas, nuestros ideales personales.


Ana Giorgana

CeCreTo-Centro de desarrollo humano y personal