viernes, 22 de junio de 2012

No me voy porque le dí los mejores años de mi vida...

Historias Reales de Personas Reales...


Irma está enojada con su relación de pareja, con su pareja, con ella y con la vida.
Ahora la venda ha caído de sus ojos y cobra conciencia de que su relación de pareja durante quince años ha sido bastante dañina y destructiva.


Cerró los ojos al abandono, cerró la mirada a las humillaciones, no quiso ver el abuso de sustancias, principalmente el alcohol, tampoco se atrevió a confrontar una vida sexual insatisfactoria casi ausente.


Y ahora, que ha pasado el tiempo y está en condiciones de modificar su vida. Ahora que la pareja le ha dicho que vivirán juntos, pero que cada uno haga su vida como quiera, ella no puede aguantar la soledad, la tristeza y el desgano.



Su orgullo la levanta cada día para decir: No me iré porque le dí los mejores años de mi vida!


Una aseveración radical y una postura infantil. Si el otro ya no quiere estar ahí para que retenerlo en aras del pasado. Si bien entiendo, el otro, su pareja también le brindó lo que ella llama los mejores años de su vida.


Irma se refiere a su juventud, pero no se si por ello, habría que llamarle los mejores años. Son los años de la juventud, pero no por ello, son los mejores. Los mejores son los presentes en los que las personas se reinventan cada día para lograr lo que desean, independientemente de la edad.


Irma prefiere una relación así llena de coraje, de enojo, de resentimiento. Al final él está ahí cuando ella lo necesita y cuando lo necesita no está.  El autoengaño amoroso es una trampa que lacera la existencia misma.


Es una decisión valiente pero también destructiva.


Gracias por estas historias que cómo siempre puedo relatar con su autorización.


Ana Giorgana
www.cecreto.com


Amores Narcisistas

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