domingo, 17 de junio de 2012

Te aferras al ayer?

Cerrar un ciclo. Pasar de una etapa a otra tendría que ser algo natural en la vida humana, sin embargo no sucede así, y nos enfrascamos en sufrimientos innecesarios.
Concluir un ciclo tiene que ver con diversos aspectos de la experiencia humana: parejas, familia, trabajos, estudios, tal vez nos han diagnosticado una enfermedad crónica o estamos en proceso de jubilación. Nos empantanamos.
Y estamos dispuestos a vivir en un ayer perdido sin disfrutar lo que la vida ofrece que solo es el hoy, y el poder del ahora.
Es cómo estar al lado de una experiencia que ya murió, no puede nutrirte, ya no está se fue, por el contrario te llena de dolor y sufrimiento. Tienes que salir te grita el alma, pero el sentimiento te detiene ardientemente en el dolor.
Los sentimientos se entremezclan: la añoranza, la furia, el enojo, la depresión y la tristeza se ofrecen como compañeros fieles de la experiencia, pero al final, nos encontramos con nuestra experiencia en el presente.  
Algo me dice que esto ya no es, no funciona, pero:
¿Cómo le hago para desprenderme de todos estos sentimientos y al mismo tiempo vivir en el ahora?
Cuando algo se termina no solo acabamos de estar con la persona amada, también se van los sueños, los proyectos, las expectativas, una vida en común, los hábitos, el amor y los conflictos.

Leer más: CeCreTo-Centro de desarrollo humano y personal

Ana Giorgana
www.cecreto.com

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