Ana Giorgana

martes, 17 de julio de 2012

Cómo superar la violencia Masculina...

Autor: Ana Giorgana

La violencia masculina, está íntimamente ligada, a lo que hoy reconocemos como la Violencia Intrafamiliar. Los hombres, según la cultura asumen que su opinión y posición respecto del mundo es la verdad, en realidad es su verdad. 

En aras de que se cumpla ese punto de vista, se denotan una serie de actitudes que justifican su presencia. 

Sin embargo, y a pesar de que otros padecen el ejercicio de dicha violencia, infinidad de hombres no la reconocen como tal, pues la traen en su hacer y quehacer como algo que los define y los rebasa. 

Afortunadamente, otros hombres han empezado a cobrar conciencia sobre los estragos de sus acciones violentas, principalmente en sus afectos más cercanos: pareja, hijos, padres.

La violencia se define como aquellos actos de carácter que derriban por la fuerza la resistencia o voluntad de una persona o cosa. 

En este caso, se violenta la voluntad de otro para imponer.  Toda violencia se encuentra unida al maltrato ya sea físico, emocional o psicológico, moral y sexual. Que se demuestra en ofensas, golpes, acosos, amenazas, insultos, faltas de respeto o provocación.

La violencia masculina que se da en el seno de la familia, como anteriormente se mencionó, se encuentra ligado al lugar de la intimidad, de la familia. 

Hoy en día, las familias se forman con un sinfín de maneras y formas. Por tanto, lo que define un grupo familiar son aquellas personas que conviven por medio de algún parentesco, en tiempo determinado, con patrones e interacciones de relación.

Es decir, la violencia masculina se dirige principalmente hacia aquellas personas que viven en el espacio de la familia como son la pareja y los hijos, principalmente y algún otro miembro que se encuentre en este espacio.  

En este apartado no hablaremos sobre la violencia en lo referente a la familia, sino más bien a la pareja…
Por violencia masculina hacia la pareja se comprende aquellos actos que se realizan de manera sistemática y que implican un daño en cualquiera de los ámbitos hacia su pareja. 

El deterioro que se produce va hacia la persona misma, su autoestima, ya que viola, de manera constante y permanente sus espacios, con el fin de restarle poder y desequilibrar a la pareja.  Pero, cómo, sí me dice que tanto me ama… evidentemente, no estamos hablando de situaciones conscientes, sin embargo, la supremacía se apodera de la relación, y generalmente, es la mujer, la que sufre las consecuencias.

Lamentablemente estas conductas de violencia que se ejercen, por algunos hombres, generalmente es avalado por el medio familiar, social, e incluso, las mujeres mayores lo alientan: " él es el hombre de la casa".

La agresión o violencia es tan devastadora qué, quién la sufre se encuentra permanentemente en un estado de shock traumático lo que le impide reaccionar frente a estas formas violentas de actuar de su pareja.  

Toda persona humana cuenta con espacios o lugares en los que le es propio vivir, estos son: el físico, el emocional, el social o de relaciones y por decirlo de alguna manera, el cultural.

Cuando alguno de estos espacios se ve violentado, nos encontramos frente a actos de maltrato, por más sutiles que sean, o por escandalosos que parezcan. 

El espacio físico es vital, cada ser humano necesita su propio espacio privado, aún cuando vivamos en pareja. Y que incluye además, aquel lugar en el que la persona desarrolla sus actividades, ya sea trabajo, casa, familia, etc.  Es en este lugar en el que la violencia masculina se expresa con mayor ímpetu. 

Lamentablemente porque en los otros espacios cuando ocurre, poco se reconoce, pero también causa estragos que no se ven, pero deterioran el ser de sus afectos más queridos.

En lo referente al espacio emocional o psicológico que también se encuentra ligado a lo moral, se habla de los sentimientos, pensamientos y de la persona misma en cuanto a su integridad.  En este esfera del habitar humano es una de las que sufre más daño frente al maltrato y la violencia.  

Generalmente cuando éste ámbito está afectado la toma de decisiones se encuentra invadido por el conflicto, la realidad no responde a un juicio certero, por ello, y es aquí, dónde se aplican los juicios más severos: " yo ya lo hubiera dejado", " no sé cómo puede tolerar esa situación", "cualquiera puede darse cuenta de las circunstancias, cualquiera menos la víctima".

Este tipo de violencia vulnera el ser, la integridad, la autoestima, el autoconcepto, además, de vivir en un estrés traumático permanente. Afortunadamente, es la víctima de este maltrato, quien generalmente dice, no más, se acabó, cuando ha llegado al límite de la tolerancia. Pero para que esto suceda, tienen que pasar varias agresiones, sufrimientos y desgastes.

En lo que se refiere al espacio social encontramos que se encuentran un sinfín de factores que alientan la violencia, y otros qué la delatan como una forma equivocada de relacionarse.  Sin embargo, algunos hombres, se sienten con derecho de irrumpir en el espacio social de sus parejas: " no vas a casa de tus papás", " en cuanto salgas del trabajo, te regresas a la casa". Espían, desconfían, prohíben, y además, se sienten dueños de la vida de la pareja, determinan con quién sí, y con quién no interactuar.  A simple vista parecería que las mujeres lo permiten, pero es importante comprender que es un conjunto de factores culturales que permiten que esto suceda hacia ambos miembros de la pareja.

Se necesita un gran coraje para reconocer que uno o una se encuentra envuelto en una relación de esta naturaleza. Tanto hombres como mujeres requerimos darle un nombre, y este se llama violencia.
En lo referente al espacio cultural se encuentran enraizadas las costumbres, las creencias y aquello que se espera de un hombre o de una mujer. Por tanto, el espacio cultural tiende a perpetuar o no, la violencia masculina dentro del ámbito de la pareja…

Existen diversos tipos de violencia dentro de las que se encuentran:

VIOLENCIA FÍSICA:
Esta violencia o agresión se encuentra íntimamente ligada a los golpes, agresiones y también a los jalones, empujones, así como a romper objetos, sacar cuchillos y amenazar a la pareja. n, Henry David Thoreau dijo, " la mayoría de las personas vive sus vidas en una callada desesperación". Me parece que esta frase describe de manera singular el que se vive, cuando la familia, los hijos, las mujeres, y los hombres mismos, ejercitan la violencia como una forma de relación.

VIOLENCIA SEXUAL:
Como su nombre lo indica este tipo de agresión está vinculado a la sexualidad y a sus formas de ejercerla. Puede ir desde imponer actos con los cuales la pareja no está de acuerdo y van en contra de su voluntad hasta la indiferencia total como castigo, por actos que el agresor considera dignos de maltratar. Aquí se encuentran las putas, las que no se dan su lugar, las que son coquetas, además de aquellas, que no lograron guardar su virginidad para él, aún cuando tengan cincuenta años.  ¡Cuántas atrocidades se comenten en nombre del amor!

En este tipo de violencia el castigo es permanente y constante. El agresor es un encanto en el ámbito de lo social. Sin embargo, en el plano de la intimidad se torna hostil, agresivo, distante, y un tanto, maltratador.
Esta vivencia ejerce en la víctima una sensación de no valer, de no ser deseada, y por tanto, de rayar en la locura. En su mayoría de los casos, el hombre con su fuerza, por momentos, impone las relaciones sexuales a cualquier precio…

VIOLENCIA VERBAL Y NO VERBAL:
Este es un espacio tan sutil, que es apenas perceptible para quien lo ejerce como para quien lo padece, la pareja.  Es una manera de hacer sentir a la pareja que está equivocada, o que de plano está loca.  En este rubro se observan, principalmente tres tipos de violencia:

1.- Las amenazas: "ni se te ocurra decirle a nadie lo que sucede en casa", avalado por las creencias de " la ropa sucia se lava en casa". Es decir, se violenta la voluntad de las personas en lo referente a expresar su experiencia en el afuera. Es una forma de ejercer un poder de miedo, de poder… claro, las mujeres en su condición social de aceptación, permiten este tipo de situaciones según su cultura.

Aquí también se encuentran formas como degradar, insultar, herir, hacerlas sentir ridículas de maneras sutiles, lo que lleva a un deterioro emocional y espiritual muy profundo. Es este tipo de violencia que no se ve, pero que se experimenta con un gran dolor y desesperación.  En el afuera la señalas indican que el tipo, es un gran señor, por tanto, ella exagera.

Aquí lo que daña es la permanencia, la constancia y consistencia de los ataques sutiles…

2.- La Cosificación: es decir, a la pareja se le ve como un concepto o cosa en su manera de ser, esto lleva a aseveraciones como: "eres una tonta", " eres o te haces", 
"te crees muy …",

Otras manera de cosificación están directamente vinculadas a la agresión encubierta de la vida de la pareja, como hablar mal de la familia de ella o de él, criticar y hacer juicios sobre el comportamiento de la pareja, siempre hacerle sentir que está equivocada. Generalmente exponen a sus familias en público respecto de sus debilidades o bien, se burlan sarcásticamente de ellas en privado.


El objetivo es la degradación. La humillación y desestabilizar cualquier rasgo de generosidad o de seguridad de la persona. La experiencia es tan desgarradora que la víctima no logra procesar tantos mensajes… de ahí su confusión y desesperación callada…

Los síntomas: depresión, ansiedad, trastornos de sueño, trastornos de alimentación, irritabilidad, pérdida del sentido de la existencia, sin razón aparente.

Claro que sin un motivo aparente, sólo la agresión constante y permanente de una manera sutil y velada, por aquél que es nuestro gran amor. El abuso verbal aquí se denota con gran intensidad… eres… cualquier palabra que le quieran añadir…

3.- Violencia Verbal: esta es un arma poderosa para la desintegración de la pareja en su totalidad. Las palabras, los insultos, las maneras y modos de decir las cosas, eso denota si existe o no violencia en nuestras maneras de relacionarnos con nuestra pareja…

VIOLENCIA EMOCIONAL:
La violencia emocional tiene muchas caras y un montón de formas de expresión, pero parece que todos la ven, menos quien la padece. El objetivo es destruir principalmente la estima propia de la persona, en este caso, el de la pareja.

La violencia emocional se dirige hacia los sentimientos y estima propia de la pareja.  Los ataques en este sentido son tan sutiles que son difíciles de reconocer a simple vista. Debido a que están tan enrizados en las actitudes que pareciera que los pasamos de largo. Sin embargo, causan tantos estragos en la vida de una persona, que últimamente se le reconoce como: Estrés postraumático frente a la violencia. Es tal el dolor, es tal la desesperación, que, generalmente deja estragos de tal profundidad, que la persona que no haya pasado por esta circunstancia, le cuesta trabajo comprender.

La invasión en el aspecto emocional requiere de una gran maestría, pero también de hacer que la pareja dependa al cien por ciento de su coacción. Recordemos que las circunstancias sociales y culturales influyen en estas formas de interacción, no solo influyen, sino que las alientan.

"En este momento recuerdo el caso de una paciente que se encontraba viviendo en estas situación de dolor emocional con su marido. En aquél entonces tenía dos hijos pequeños. Se animó a ir hacia su madre y decir: no soy feliz con mi marido,   y siento  que me estoy volviendo loca.  La madre, más allá de la comprensión, opto por las creencias, y contestó a su hija: pues más vale que recuperes la cordura y recuperes tu realidad, porque tu familia y tu marido son lo primero"

A esta madre sólo le importo la figura del matrimonio y la familia, la existencia de la hija no tenia ninguna importancia. Cuántas mujeres tienen que aguantar situaciones porque no encuentran la comprensión de otras mujeres por las razones que sean.

Así pasamos la vida perpetuando y justificando la violencia intrafamiliar, si bien su génesis se encuentra en el las posturas del hombre, es importante, alzar la voz y llevar una lucha frente a la violencia intrafamiliar.

Muchos son los sectores de la sociedad que se encuentran afectados por esta situación, pero sí deseamos cambiar, requerimos empezar por nosotros mismos, ya sea hombres o mujeres, todos nos vemos afectados por este fenómeno…

No es necesario y no se justifica tanta agresión para los que más amamos… consideremos nuestras relaciones y nuestras propias agresiones, pero sobre todo, reflexionemos en las generaciones posteriores que serán, quienes manejen el mundo del mañana…

Seamos conscientes… en la violencia masculina… todos estamos implicados…

Sí los temas aquí expuestos le interesan escríbame, y sí no también.

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