martes, 18 de diciembre de 2012

Los mitos y la vida en pareja...

Autor: Ana Giorgana

Qué es un mito?
Aquello que sucede en nuestras vidas y tiene un gran impacto, pero no necesariamente es verídico o factible.

El amor es una condición que cuando vivimos en pareja, el amor es para siempre…

El amor es un sentimiento que surge a través del trato con otros seres humanos, los vamos queriendo porque existe una identificación, nos gusta su forma de pensar, de vestir, sus valores y sus acciones. 

Pero vivir enamorados de una pareja es una tarea complicada. 

Nos topamos con que ese gran amor que es para siempre no es ni por asomo lo que yo pensé, idealicé o creí que era.  Guau!

Que gran decepción, no era lo que yo creía esperaba o anhelaba.

Vivir con alguien en pareja:  es una experiencia que se torna enriquecedora cuando ambos miembros de la relación saben y comprenden que estar juntos por decisión propia y realizar proyectos comunes es parte de lo que da a la experiencia un sentido de crecimiento.

Por supuesto que para muchas personas en mejor vivir con una pareja que tolerar la soledad. 

Pero sí lo que se busca es vivir una relación con una pareja para acallar el estar solo,  es mejor que no se tenga, porque seguramente la desilusión vendrá más temprano que tarde…

Vivir en pareja: requiere de un compromiso de ambas partes.

Cada integrante de la pareja es necesario que esté dispuesto a realizar renuncias que no quiere decir sacrificios en pos de la relación. 

Sí decido estar en pareja con alguien, renuncio por lo general a tener otras parejas, renuncio a vivir solo y a compartir partes de mi vida con ese alguien que me agrada, que deseo, que busco su compañía, sus caricias y su atención, ese otro que complementa mis días y mis noches. 

Vivir en pareja significa que tu y yo somos seres independientes, con gustos, sentires y formas de querer distintas, pero que aceptamos el reto de estar juntos lo que nos corresponde y permitir que nuestra pareja tenga su propios intereses y sentidos de vida. 

Ambos han decidido estar juntos, ambos aceptan el reto de la equidad, ambos son capaces de sortear las diferencias y los conflictos.  Este es el resultado de un amor maduro. 

Claro es una nueva manera de repensar la vida en pareja, no todos estamos listos para ello, todavía pesan sobre muchos de nosotros los roles establecidos socialmente.  Este amor maduro de ninguna manera esta exento de problemas y conflictos, sin embargo, es más fácil sortear las desavenencias.

Vivir para la pareja: estar dispuesto a esta clase de relación es nulificar nuestra esencia, nuestra individualidad y no podernos ver y reconocer más que para los ojos de nuestra media naranja. 


Es la anulación total de nuestra personalidad, se acaban mis gustos, mis diferencias, mis valores y me pierdo en una gran ausencia de mí. 

Vivir para la pareja puede ser una experiencia llena de desencuentros ya que estoy a merced de todas y cada una de sus acciones y omisiones.  Vivir en la frustración y en el resentimiento es una de las serias consecuencias que nos lleva el hecho de vivir para el otro, para ese amor al que tanto amamos y del que tanto dependemos.

Estamos listos para la pareja, sonreímos para que nuestra pareja esté contenta, decimos que sí a todo lo que la pareja proponga, sostenemos relaciones sexuales para que nuestra pareja esté satisfecha, aunque no tengamos ganas de hacerlo, ayudamos a todos la familia de nuestra pareja para que no se enoje, se irrite y sobre todo, se de cuenta cuánto la queremos. 

La realidad es que este tipo de vida mucho tiene que ver con el autoengaño, sólo nos distraemos de nosotros mismos, y nos volvemos irresponsables de nuestra vida.

 Damos al otro un poder importante sobre nuestra vida y luego no sabemos por qué nos sentimos tan mal y tan desdichados.

Claro, los que vivimos para nuestra pareja sí hacemos sacrificios de nosotros mismos y quiérase que no, con el tiempo nos sentimos frustrados porque nuestro amor, ese para el cuál nosotros vivimos, no se expresa de manera igualitaria con nosotros. 

No vive para nosotros, vive su vida y nosotros vamos colgados en su lomo, en su espalda, en sus deseos y en sus malos modos.  Nos desconcertamos no atinamos a darnos cuenta que somos nosotros mimos los que estamos provocando tal situación al olvidarnos de nosotros mismos. 


Las relaciones en pareja no son estáticas sino dinámicas presentan altibajos, buenos y malos momentos, situaciones enriquecedoras y otras desgarradoras, quizá es importante replantearnos nuestro lugar en la pareja que hemos elegido estar…al menos en el tiempo que dure…y si es para siempre… qué mejor…y sí no, tomar la responsabilidad que a cada uno le toca de acuerdo a cómo le hace para vivir en pareja.


Y pone a su disposición, el lanzamiento de su E_Book
Cómo Recuperar la confianza en el amor, heridas y cicatrices de la vida en pareja






 Cerrar ciclos en la vida un camino hacia la libertad emocional

Ana Giorgana
www.cecreto.com


Suscríbete a nuestro boeltín

foxyform