jueves, 3 de abril de 2014

Él se fue por mis celos...

Historias Reales de Personas Reales...

Me siento realmente muy triste y llena de odio hacia mi misma Ricardo decidió abandonar la relación por mis malditos celos.  En mi libro Cómo Recuperar la Confianza en el amor hablo sobre el riesgo de vivir con celos enfermizos que dañan de una manera importante la vida en pareja.

Siempre he sido muy desconfiada de los hombres. Todas mis relaciones se han visto empañadas por infidelidades y eso ha hecho que terminen de una manera muy violenta.  Con Ricardo no hubo infidelides, solo que yo estaba siempre controlando, buscando en sus mensajes, en sus redes sociales, me sentía celosa hasta de sus compañeras de trabajo y de todo lo que el hacia y yo no podía estar con él.

Finalmente Ricardo decidió que se cansó de quererme.
Se cansó de darme explicaciones.
Se cansó de mis chantajes emocionales.
Se cansó de mi control y también de que nuestra relación ya no era sana, yo solo estaba enojada esperando que me dijera alguna mentira.

Desde que entré a la terapia he podido darme cuenta como toda esta problemática viene desde mi infancia.
La terapia me ha hecho comprender que vivo bajo la lupa de la traición.
Y, ahora, de nuevo me siento muy sola porque comprendo bien que Ricardo dejó la relación por mis inseguridades.

En la terapia he empezado a trabajar en mi autoestima. Siempre he pensado que otras mujeres son mejores que Yo, y por tanto, me la paso cuidando a que mi hombre solo tenga ojos para mi.  Dependo emocionalmente de ellos para estar bien y sentirme digna de ser amada. Con todos los ejercicios que hemos hecho en mi proceso terapéutico par superar la dependencia emocional, poco a poco me voy sintiendo mejor, pero aún, no puedo dejar de sentirme responsable porque he perdido el amor de Ricardo por mis inseguridades.

Si tu como Amalia no puedes con tus celos entra a una psicoterapia, siempre es mejor trabajar en tu desarrollo personal.

Cómo vencer la dependencia emocional una guía que te ayudará paso a paso para superar este mal que no te no te deja vivir plenamente.

Ana Giorgana
www.cecreto.com

Suscríbete a nuestro boeltín

foxyform