Ana Giorgana

miércoles, 2 de julio de 2014

Mi vida cambió totalmente a raíz de mi divorcio...



Historias Reales de Personas Reales...
Mi vida cambió a partir de mi divorcio.
Nada volvió a ser igual que antes.
Por supuesto, que Ernestina tiene razón, nada después de una experiencia como es el divorcio o cualquier otra, puede volver a ser igual.

Si bien, el divorcio es una experiencia desgarradora y llena de dolor como en el caso de ella, no siempre el divorcio o la separación resultan ser tan desgastantes como ella lo vive.  Para algunos, es una liberación y una forma de terminar con relaciones destructivas, distantes, infieles.

Ernestina no estaba de acuerdo en separarse. Ella le había apostado todo a su vida matrimonial. No está muy segura de que fuera la mejor decisión. Sin embargo, su marido decidió que no quería más problemas en su casa y decidió marcharse de un día para otro.

Ella se sintió desconcertada.
Su vida y su ideal quedaron hechos trizas en un segundo.

La realidad es que Ernestina no pudo reconocer lo mal que su matrimonio funcionaba.
Él nunca la acompañaba a ningún lado.
Generalmente había negativas de parte de su marido para poder compartir con ella y con los hijos momentos ni siquiera los fines de semana.

Después de trabajar "tanto" toda la semana hasta los sábados por la tarde. Los domingos no quería salir de su casa a ningún lado y pasaba horas enteras con ropa muy cómoda frente a la computadora. No estaba en la casa, estaba en su mundo virtual.

Con ella y con los hijos mantenía una comunicación de monosílabos: sí, no, ajá.

Y, ella siempre tratando de justificar sus conductas frente a sí misma y los tres muchachos adolescentes que tienen como hijos. Jamás se presentó a una junta a la escuela, no fue a ningún festival, en sus cumpleaños no aparecía. Finalmente, decidió marcharse.

Ernestina le rogó, le suplicó, pero él no se tocó el corazón para dejar a su familia, así lo comenta ella.
Actualmente pasa una mensualidad y no se ocupa de saber nada acerca de ella o los hijos.

Ernestina ahora piensa que su vida no tiene sentido.
A pesar de no haber tenido mucho con su marido extraña su presencia.

Pareciera que lo que ella, en realidad extraña es la seguridad de una familia aunque la suya distaba mucho de ser tal.

Toma ahora una terapia para superar su separación y divorcio pero aún cuenta con un proceso de duelo que no deja de tener consecuencias dolorosas para ella.

Ella solo concibe la vida al lado de su esposo y ha dependido emocionalmente de esa forma de ver la vida a través del matrimonio. Ella tiene que rehacer su propio proyecto personal y trabajar sobre su autoestima.

Ana Giorgana
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