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El fortalecimiento de la pareja es la clave para mejorar las familias y la sociedad

El fortalecimiento de la pareja es la clave para mejorar las familias y la sociedad
Ana Giorgana
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lunes, 9 de noviembre de 2015

El relato de un divorcio que no me esperaba...


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Hacía tiempo que mi esposo y yo teníamos discusiones, problemas, conflictos. El tiempo entre nosotros era una verdadera agonía. No sabíamos qué hacer con nosotros mismos. No había magia, no había temas de conversación, no había nada en nuestra relación de pareja.

A pesar de todo, decidimos que lo intentaríamos de nuevos, por tanto, organizamos un viaje a un lugar mágico, un lugar de playa, todo parecía indicar que estaríamos, por lo menos, durante esos cuatro días tratando de salvar el matrimonio que ya se había desintegrado meses antes, quizá años.

Al llegar al lugar lleno de ensueño, empecé a sentir un gran desasosiego, vacío, sentimientos encontrados, tenía una gran motivación para rescatar nuestro matrimonio. Durante años habíamos sido una gran pareja, pero al parecer, ahora todo estaba lleno de dudas y rencor.

No parecíamos estar en sintonía, para empezar, él tuvo sueño durante todo el viaje, decía que tenía que relajarse, que descansar, no hubo la magia que yo tanto esperé. Por el contrario, me ignoró durante todo el viaje como lo hacía usualmente en los últimos años.

En ese momento, me día cuenta que esa había sido la realidad de mi vida por muchos años. Yo queriendo hacerme presente. Organizando viajes, cenas, pláticas, tratar de encontrar un motivo que nos permitiera vivir juntos, sentirnos de nuevo en un proyecto de vida de pareja, en un proyecto de vida en común.

Al estar solos en aquel lugar pude percatarme de la quemante soledad en la que había vivido los últimos años. 

Y, entonces, a la luz de la magia del lugar tome la decisión de divorciarme en cuanto estuviéramos de vuelta en casa.

Por lo pronto, me dediqué a leer, a tomar algunos masajes, relajarme y tomarlo como un descanso. Aunque sentía que lloraba a cada momento por dentro, decidí que esa no era la vida que yo deseaba y que no estaba dispuesta a desperdiciarla más por un poco de atención y cariño del hombre que había sido mi pareja durante tanto años.



Mi cansancio emocional era agotador. Todo el tiempo había tratado de solucionar la vida de pareja. Yo, era la única interesada en sostenerla. Por tanto, ante tanta reflexión decidí que la decisión era inamovible.

Por supuesto, yo era muy ingenua, creía que tal vez, ante mi decisión reaccionaría. Pero no fue así. En el momento en que regresamos de viaje se lo hice saber. Estaba sorprendido. No se lo esperaba. Él creía que cómo no hubo discusiones ni peticiones en el viaje estábamos de maravilla.

Yo, cada día sentía un vacío en mi vida. Sin embargo, no se alteró decidió que estaba bien y respetaba lo que yo planteaba. Tomó sus cosas esa misma noche y se marchó.

Inmediatamente me di a la tarea del divorcio. Sin embargo, mis sentimientos estuvieron mucho tiempo a flor de piel. Yo sabía que era la mejor decisión. Mi proceso de recuperación fue muy largo y doloroso y ahora entiendo que fue lo mejor.

El divorcio es un proceso muy largo que cuesta trabajo sortear, generalmente se encuentra inmerso en una forma de ver la vida y requerimos moldear una nueva identidad. Cada pareja tiene su tiempo y cada persona tiene su momento.

Busqué ayuda terapéutica y en mi proceso pude comprender algunas cosas que me ayudaron en mi recuperación:

1.- Leí un libro que mi terapeuta me proporcionó: Cómo recuperar la confianza en el amor: Heridas y cicatrices en la relación de pareja de Ana Giorgana

2.- Me di a la tarea de construir un nuevo proyecto de vida que me ocupara en situaciones constructivas que había dejado de lado por años.

3.- Comprendí que me encontraba en un proceso de duelo y aceptar mis sentimientos: enojo, culpa, depresión, desesperación, tristeza, rabia, desasosiego.

4.- Superar mi terror a la soledad y hacerme cargo de mí misma.

5.- Me sentí liberada de su mutismo y sus tipos de agresiones pasivas. Por primera vez en muchos años, empecé a experimentar paz en mí día a día.

6.- Inicié un proceso terapéutico en el que me recuperé a mi misma en todos los sentidos.



Ana Giorgana
Especialista en Terapia de Pareja y Prevención Social. Terapia en línea





martes, 4 de agosto de 2015

Quiero el divorcio!!!

Historias Reales de Personas Reales
www.cecreto.comCorazón, Roto, Parcheado, Parche


Nos fuimos de vacaciones. Todo parecía como una segunda luna de miel. No había ningún indicio de que estuviéramos en problemas. Las estancia en la playa había sido una maravilla. Pero, ese mismo día llegando de nuestro viaje, mi esposo me dijo: ¡Quiero el Divorcio!

No supe que contestar. Entré en shock. Sentí por un momento que me estaba volviendo loca. La realidad de las vacaciones era una y lo que él me estaba pidiendo contradecía todo lo que habíamos vivido.

Por supuesto, que vinieron un río de preguntas:
¿Por qué?
¿Cómo?
¿De que se trataron estas vaciones?
¿Me estás vacilando?

Él no contestaba a ninguna de las preguntas. Solo decía te quiero sí, pero necesito un cambio. Estoy lleno de dudas acerca de mi vida y necesito resolverlas. Por tanto, no quiero involucrante en mis problemas existenciales.

No hay explicación que pueda darte porque no la tengo.
Quiero el divorcio y eso es todo.
De hecho, hoy mismo me voy de la casa.

Yo, insistí para que hablaramos. Yo, insistí para que nos diéramos un tiempo. Yo, le rogué. Yo, le suplique. Finalmente nada tuvo eco. Tomó sus cosas y se fue.

Quedé confundida. Irritada. Enojada. Llena de dudas. Indignada.

Estuvimos casados tres años y cuatro de novios. Así que había la suficiente confianza para hablar.
Bueno, eso era lo que yo creía.  Al parecer, estaba con un hombre que no conocía.

Busqué en internet desesperadamente y encontré una terapia para superar el divorcio y fortalecer mi autoestima, así que decidí entrar con todo. Mi depresión se acrecentaba cada día más, pero sobre todo, no lograba salir de mi shock emocional.

Llevo seis meses de divorciada y todavía no he podido superar del todo la situación, sin embargo, la terapia me ha ayudado a tener una mejor percepción de mí misma. Pero sobre todo diseñar un proyecto de vida basado en el libro: Cómo Recuperar la confianza en el amor: heridas y cicatrices en la relación de pareal de Ana  Giorgana

separación o divorcio






Ana E. Giorgana
www.cecreto.com

lunes, 2 de febrero de 2015

Mi hijo está muy pendiente de nuestros pleitos de pareja...

Historias Reales de Personas Reales...

María una mujer llena de miedo y rencor hacia su marido quiere divorciarse, no está feliz en su matrimonio, y lo que es más, está su vida laboral y física ha ido en detrimento en los últimos años.

María lleva años tratando de tomar una decisión:

1.- ¿Debo o no divorciarme?
2.- ¿Qué pasará con mis hijos si me divorcio?
3.-¿Estaré causándoles un mayor mal a mis hijos si me divorcio?
4.-¿Cómo les voy a explicar que ya me voy a divorciar?

Y, así hasta el infinito María se pregunta una y otra vez, cuál será la mejor manera de llevar su matrimonio. No está feliz, ya no quiere a su marido, está enojada, deprimida, llena de angustias y de dolencias físicas, está estresada, no duerme ni come bien. Toda decisión que tenga que ver con un divorcio o una separación siempre es un tema complejo que tiene variantes y componentes psicológicos muy importantes.

Es cierto que una decisión de divorcio es compleja y muy dolorosa. Lo que María sostiene es que su hijo, el mayor, está muy pendiente de su relación de pareja, sobre todo cuando existen pleitos y enojos.  Lo que es más, el hijo, ya no logra estar solo, siempre se hace presente en la vida en pareja para que los papás no discutan y no estén en conflicto. Durante mucho tiempo se ha puesto un gran acento en una situación importante: de alguna manera, los hijos son un espejo en las relaciones de pareja,

María siente una gran culpa, piensa que sí se divorcia, su hijo le dirá que ella es la responsable. Ella no quiere ser "la mala del cuento". Sin embargo, tiene un esposo que no se irrita, no grita, su ritmo es lento y pocas veces reacciona a las provocaciones de María. Por tanto, María siempre resulta ser la que causa problemas en la relación. Algunos divorcios pueden tener componentes desgarradores porque implica una ruptura no solo de la pareja sino de un proyecto de vida.

Sus hijos, principalmente el mayor ha escuchado todos los problemas de sus padres. Ella todo el tiempo le reclama sus infidelidades, su forma de beber y sus largas ausencias afectivas. El hijo siempre tiene un pretexto para aparecer en las conversaciones.

Es evidente que su hijo está tomando un papel que no le corresponde en la relación de pareja. Todos los hijos, harán lo imposible para que la estabilidad de su familia permanezca.  Todo hijo es posible que se sacrifique: se enferme, repruebe año, de problemas en la escuela, etcétera.

María tiene como condición la culpa, y por tanto, se siente responsable de no estar a la altura para resolver sus problemas con sus hijos, sí su decisión es divorciarse. Lo que María no logra mirar, es que de cualquier manera con tanto estrés, tampoco está pudiendo dar la seguridad que su hijo le está reclamando, ya desde ahora.

En mi libro: Cómo recuperar la confianza en el amor, hablo sobre estos problemas de no contar con una seguridad propia para hacer frente a las rupturas de pareja, e iniciar un pequeño proyecto para comprender la situación que se vive.

Durante años me he dedicado a la consulta y puedo observar, que principalmente las mujeres, se enfrentan con varias situaciones a la hora de tomar una decisión de pareja: los padres, los hijos, el dinero, los tiempos, el trabajo.

Lo más importante es ponderar:
¿Cuál es el sentido de la pareja?
¿Cuál es el sentido de permanecer en pareja o familia con una persona a la que no se le quiere?
¿Cuáles son los tipos de amor y de relación de pareja que estamos mostrando a nuestros hijos?

O, tal vez, María se encuentra viviendo un ideal sobre la relación de pareja. En mi libro. Me enamoré de un Imbécil, y ahora qué hago, hablo de estos ideales mal comprendidos en la vida en pareja

Ellos evidentemente se encuentran inmersos en el mismo dolor. Pero perdemos de vista que nuestras acciones están mostrando modelos, violencias, tipos de relación y formas de amar.

María al cobrar conciencia de esta situación, está tratando de equilibrar sus decisiones. Lo que me parece importante señalar no es el divorcio, sino cómo ella, no logra dar a sus hijos, lo que tanto desea: seguridad, tranquilidad, equilibrio. Porque se encuentra fuera de sí misma tratando de resolver los problemas con su esposo.

No parece ser una gran apuesta afectiva para nadie: ni para ella, ni para el marido, ni para el hijo.

Ana E. Giorgana
Terapeuta de familia y parejas.

www.cecreto.com




miércoles, 9 de julio de 2014

Cuando el divorcio o la separación tocan la puerta...

Cuando el divorcio o la separación tocan la puerta de su existencia el alma queda suspendida en el dolor, las expectativas y el desamor.

No importan las razones, al final el proceso de la separación es el mismo. Un duelo a transitar como otra pérdida en nuestra vida.

Divorciarse o separarse de una persona significativa implica un rompimiento hasta con la propia identidad.

Por ello, es necesario, darse un tiempo de reflexión, para andar de nuevo el camino, a pesar de lo doloroso o complicado que pueda ser el proceso.

En las separaciones y divorcios todo se derrumba la identidad, la autoestima y una sensación de vacío domina el cuadro.

Te comparto algunos artículos:

Divorcio y separación en la pareja:  El divorcio y la separación son una consecuencia que nos llevan a tomar la decisión de estar lejos de la persona.  Es un proceso que nos lleva a decidir un cambio de vida. leer más

El divorcio y la separación son una decisión psicológica: Toda separación o divorcio son una ruptura de las emociones y sus consecuencias cambian para siempre la vida de las personas.  Leer más.

El divorcio es una ruptura y por tanto es necesario transitar un proceso de duelo.  Leer más.

Terapia Psicológica para superar el divorcio: la terapia es una oportunidad para enfrentar los duelos, miedos, dolores y sinsabores que dejan las rupturas, y más, cuando existen hijos a los que tenemos que acompañar.  Leer más.

Y, como siempre, algunas historias de nuestro blog:


Mi vida cambió totalmente, a raíz de mi divorcio.
Mireya me pidió el divorcio.

Cómo Superar la Dependencia emocional y ser feliz.

C
errar ciclos en la vida es una necesidad, sobre todo, cuando hemos sufrido una ruptura.

Ana Giorgana
www.cecreto.com

Gracias, gracias, gracias por ser parte de este proyecto


 

miércoles, 2 de julio de 2014

Mi vida cambió totalmente a raíz de mi divorcio...



Historias Reales de Personas Reales...
Mi vida cambió a partir de mi divorcio.
Nada volvió a ser igual que antes.
Por supuesto, que Ernestina tiene razón, nada después de una experiencia como es el divorcio o cualquier otra, puede volver a ser igual.

Si bien, el divorcio es una experiencia desgarradora y llena de dolor como en el caso de ella, no siempre el divorcio o la separación resultan ser tan desgastantes como ella lo vive.  Para algunos, es una liberación y una forma de terminar con relaciones destructivas, distantes, infieles.

Ernestina no estaba de acuerdo en separarse. Ella le había apostado todo a su vida matrimonial. No está muy segura de que fuera la mejor decisión. Sin embargo, su marido decidió que no quería más problemas en su casa y decidió marcharse de un día para otro.

Ella se sintió desconcertada.
Su vida y su ideal quedaron hechos trizas en un segundo.

La realidad es que Ernestina no pudo reconocer lo mal que su matrimonio funcionaba.
Él nunca la acompañaba a ningún lado.
Generalmente había negativas de parte de su marido para poder compartir con ella y con los hijos momentos ni siquiera los fines de semana.

Después de trabajar "tanto" toda la semana hasta los sábados por la tarde. Los domingos no quería salir de su casa a ningún lado y pasaba horas enteras con ropa muy cómoda frente a la computadora. No estaba en la casa, estaba en su mundo virtual.

Con ella y con los hijos mantenía una comunicación de monosílabos: sí, no, ajá.

Y, ella siempre tratando de justificar sus conductas frente a sí misma y los tres muchachos adolescentes que tienen como hijos. Jamás se presentó a una junta a la escuela, no fue a ningún festival, en sus cumpleaños no aparecía. Finalmente, decidió marcharse.

Ernestina le rogó, le suplicó, pero él no se tocó el corazón para dejar a su familia, así lo comenta ella.
Actualmente pasa una mensualidad y no se ocupa de saber nada acerca de ella o los hijos.

Ernestina ahora piensa que su vida no tiene sentido.
A pesar de no haber tenido mucho con su marido extraña su presencia.

Pareciera que lo que ella, en realidad extraña es la seguridad de una familia aunque la suya distaba mucho de ser tal.

Toma ahora una terapia para superar su separación y divorcio pero aún cuenta con un proceso de duelo que no deja de tener consecuencias dolorosas para ella.

Ella solo concibe la vida al lado de su esposo y ha dependido emocionalmente de esa forma de ver la vida a través del matrimonio. Ella tiene que rehacer su propio proyecto personal y trabajar sobre su autoestima.

Ana Giorgana
www.cecreto.com

martes, 1 de julio de 2014

Mireya me pidió el divorcio...

Historias Reales de Personas Reales...

Me quedé sin aliento. Jamás me esperé que Mireya me pidiera el divorcio.
Ya no te quiero fueron sus palabras.
No me interesa más la vida junto a ti.
Lo siento, pero no seguiré contigo el resto de mis días.

Estaba en shock, nunca pensé que Mireya pidiera la separación y el divorcio.
No le falta nada.
Yo la procuro.
Mi situación económica es buena.
Ella y los niños tienen lo mejor de la vida: comodidades, buenas escuelas, una vida muy holgada en cuanto a viajes y entretenimientos.
Yo soy un hombre que solo vive para mi familia.
La amo desde el primer momento que la vi, decidí que sería mi esposa.
Yo, pensaba que nuestra vida sería toda la vida juntos.
Sí, existe alguien más, estoy dispuesto a superar y pasar esa infidelidad, aunque ella lo niega.
Simplemente dice que se cansó del matrimonio.
Ella quiere vivir su vida y nada más.

No comprendo nada de lo que sucede en mi vida, siento como un remolino de emociones, de enojos, contradicciones. Pero lo más dramático del asunto, es que además, me trata como si yo me hubiera portado como un patán en su vida.

Me desprecia.
Me exige.
Yo me encargo de los niños por las tardes.

Ella solo se dedica a sí misma.
Me estoy consumiendo.
No encuentro las razones.
He aceptado todo tipo de tratos, y por ello, he buscado ayuda psicológica para enfrentar esta situación tan dolorosa e inesperada en mi vida.

Sin embargo, a pesar del divorcio, le he suplicado que regrese, que se dedique a los hijos, por lo menos.
Pero no.
Ella solo quiere su vida y su independencia.
Ella solo está centrada en sí misma.
Ella solo quiere seguir recibiendo los beneficios económicos que yo estoy dispuesto a darle por los niños.

Pero en últimas fechas su trato indignante a mi persona me ha dejado con una fuerte depresión y una gran obsesión de tratar de comprender la causa. Este es uno de los grandes riesgos de amar a una persona narcisista: relaciones utilitarias.

Tal vez, nunca la sepa.
Tal vez, exista otra persona.
Lo que logro comprender es que es una mujer muy narcisista que solo piensa en ella y nada más.

Y, Yo estoy dispuesto a superar esta dependencia emocional que me está costando hasta problemas de salud en mi vida.

Cómo superar la dependencia emocional.

Terapia de pareja                                 Terapia en Línea                                 Terapia individual

Ana Giorgana
www.cecreto.com


viernes, 14 de marzo de 2014

Yo no quiero que su hijo viva con nosotros...

Historias Reales de Parejas Reales

Uno de los conflictos que con mayor frecuencia se presentan en parejas que han tenido una relación previa es el tema de los hijos.

Raquel no desea que el hijo de Alfredo viva con ellos.  Alfredo se encuentra entre la espada y la pared. Por un lado desea que su hijo mayor viva con él y por otro también quiere a su pareja actual y no sabe cómo salir de este conflicto.

Su conflicto parece no tener solución. El hijo de Alfredo es un joven de veintitrés años que se encuentra terminando la carrera. Los conflictos con su madre han sido ya de proporciones violentas. El hijo de Alfredo abusa del alcohol y Raquel considera que no tiene porque lidiar con esos problemas que le corresponden solo a Alfredo y su ex-pareja.

Alfredo insiste a que al muchacho le falta su padre y por ello lo va a llevar a vivir a su casa. Raquel ya amenazó con irse del hogar. El hijo de Alfredo no encuentra lugar en ningún lado.

El alcoholismo del hijo de Alfredo es digno de internarse: bebe diario, sufre trastornos en su personalidad bajo los efectos del alcohol, está a punto de abandonar la escuela, se torna agresivo e incluso ha llegado a agredir a sus padres. Cada día su conducta es más exigente en cuanto al dinero para poder obtener el alcohol.

Raquel se niega porque cuando el año pasado estuvo de vacaciones con ellos dos días llevó a sus amigos a su casa y estuvieron hasta altas horas de la noche bebiendo y rompieron cristales y exigieron que su padre fuera a comprar más alcohol y cigarros.

Por tanto Raquel le pide que lo lleve con los médicos especialistas. Alfredo no quiere está negando la conducta adictiva de su hijo, tal vez, tenga culpas, quizá no.

Los hijos de las parejas anteriores requieren siempre un tratamiento frente al divorcio cuando ambos padres no han logrado manejar adecuadamente.

En este momento de la conflictiva familiar entre Raquel y Alfredo su hijo forma parte del conflicto principal.
Ella ya le pidió el divorcio.
Él tampoco quiere.
Solo quiere que su vida transcurra sin problemas.
Una de las grandes realidades de Alfredo es que todos sus problemas los deja pasar pensando que algún día se solucionarán.
Su dificultad: los límites.

Y no puede cerrar ciclos con su pareja anterior se siente en deuda con ella y con sus hijos y Raquel está a punto de abandonarlo.

Cerrar ciclos en las relaciones es uno de los aspectos más importantes para vivir una vida con calidad.

La dependencia emocional es uno de los factores que nos llevan a experimentar cualquier tipo de adicción.



viernes, 14 de febrero de 2014

Me divorcié y tarde tres años para superar mi divorcio...

Historias Reales de Parejas Reales. 
 Me divorcié y tardé tres años para superar la separación.
Fue un divorcio muy largo. 

Estuvimos en crisis doce años.
Pleitos, enojos, reconciliaciones, pero todo el tiempo ambos estábamos insatisfechos en esta situación.
Finalmente después de enfermar de una depresión muy severa, me decidí que tenía que tomar cartas en el asunto y dejar de depender de la relación.
Entré a una psicoterapia.
Tomé antidepresivos.
Empecé una nueva dieta.
Hice ejercicio todos los días.
Aumenté mi autoestima.

Y, hoy después de tres años puedo decir que estoy saliendo de esta separación tan dolorosa.

Me cuesta trabajo reconocer que pasaron tantos años para tomar acciones sobre mi propia vida.
Siempre postergaba.
Dejaba que la vida se fuera solucionando.
Pensaba más en mi pareja que en mí.

Mi dependencia emocional no tuvo limites.
Acepté infidelidades, agresiones, desamor, tristezas, soledad.

Ahora cuando veo hacia atrás me felicito por mi decisión, no fue fácil, pero hoy me siento en paz conmigo, con la vida y vivo el día a día como si fuera el gran proyecto de mi vida.

Ana Giorgana
www.cecreto.com

Cómo superar la dependencia emocional
Ayuda psicológica para enfrentar el divorcio y la separación.
Depresión y dependencia emocional

sábado, 21 de septiembre de 2013

Tengo diez años de casada...

Historias Reales de Parejas Reales...

Tengo diez años de casada y dos hijos pequeños. Rafael mi esposo desde hace tiempo que está lejano y distante. Él dice que no tiene nada. lo único que le interesa es estar pegado en la computadora todas las noches y se acuesta hasta muy tarde, según él trabajando. Pero yo presiento que tiene una amante o una virtural.

No deja que nadie vea su teléfono. Lo cuida sumamente. Cuando llego a donde está "trabajando" en su computadora la cierra inmediatamente. Yo me siento muy insegura, ya no tenemos ningún contacto sexual desde hace años. Y ahora, encima está entretenido con las redes sociales.

Sigue siendo amable. Con los niños es muy buen papá. Entre nosotros no hay pleitos solo distancias. No existe mas que cordialidad, pero eso a mi no me sirve, no me llena. Vivo haciendo mil preguntas, pero no encuentro las respuestas.

Ahora me doy cuenta que la relación de pareja es una forma de conveniencia social.
También que el matrimonio es un contrato.
El amor puede o no estar en la misma intensidad.
Pero en esto diez años de casada también he aprendido que la vida se vive una vez.
Ahora, estoy dispuesta a no tener más una relación distante y mediocre.
Sin embargo, tengo miedo y no se si dar el paso de la separación.

Existen muchos factores: los hijos, la economía, una vida compartida, en fin, una serie de compromisos, pero el tener una vida afectiva tan poco motivante me ha provocado depresión, tristeza, enojo, sentimientos de rechazo.

Yo sufro y él continúa su vida como si nada, parece que no se inmuta ante mis reclamos, mi necesidad de hablar, mis formas de querer entablar una mejor comunicación. Él continúa haciendo lo mismo cada día y parece haber una gran indiferencia frente a lo que le pido.

Al final no le interesa la relación ni reconstruirla.

Pero entiendo también que Yo merezco una vida de mayor dignidad emocional.

Cuando comprendí a través del libro de Cómo Recuperar la Confianza en el amor, que requiero contar con un proyecto de vida personal, mi vida dio un giro importante. Ahora vivo la vida de acuerdo a mis intereses y mis compromisos con mi propia vida, por supuesto, que en ella, están incluidos mis hijos.

Él se ha quedado en el mismo lugar, sigue chateando todas las noches, evadiendo la relación, pero Yo ya no soy la misma, ahora si me siento más segura para tomar decisiones desde lo que me conviene y no desde la culpa.

A qué le lloramos cuando una relación se termina

Ana Giorgana
www.cecreto.com

jueves, 15 de agosto de 2013

No me interesa ya nada con él...

Historias Reales de Personas Reales...

Hilda siempre ha callado todo lo que corresponde a sus quereres cuando en su vida de pareja se trata.
Durante años ha estado casada con Andrés. Ahora, le ha pedido la separación y Andrés no entiende por qué y cuál es la razón.

Han logrado juntos un patrimonio. Él es un hombre dedicado  a su familia. No le interesa nadie más. Pero de un tiempo a la fecha. Hilda ya no tiene ningún interés en su vida personal, laboral y familiar, de hecho, evita estar con él en pareja.

En cuanto ella le pidió que se separaran, Andrés padece una angustia que lo trastorna. No puede trabajar bien. Está distraído, toda su atención se centra en Hilda y quiere convencerla a toda costa que vuelvan a hacer un intento por reconstruir su familia.



Ella lo quiere, pero no quiere más una vida con él. Se siente incómoda, ha perdido la confianza. Y le molesta, incluso, su presencia.  Pero él insiste y son muchas cosas las que tienen que evaluar, desde el punto de vista de él. Hilda no quiere ya valorar nada más, simplemente quiere que se vaya y punto.

¿Cómo es que Hilda pide la separación y Andrés ni siquiera estaba enterado?

Pareciera que cada uno vive una realidad distinta.    Hablemos de Hilda, ella jamás le expresó a él su molestia con palabras. Inició su vida laboral muy pronto en su matrimonio porque entendió por ciertas actitudes de Andrés, que jamás tendría lo que ella quisiera, y entonces empezó a trabajar, para así proveerse de lo que necesitara, ella y sus hijos.

Él pensó que se trataba de vivir un proyecto compartido. Un patrimonio. La familia. En realidad Hilda lo hizo una parte por satisfacción personal, y otra, para evitar toda dependencia económica con el.  Por otra parte, ya no sale con él. Ya no van a ningún lado. Ella evita salir a cualquier paseo excepto que sea con los hijos.

Cada intento de pasar juntos un rato, para Hilda se vuelve en un tormento. Ya no quiere nada con él.  Al mismo tiempo, ha guardado durante toda su vida una serie de rencores y resentimientos de los cuáles él no estaba enterado. El día que ella le pidió la separación le dijo todos y cada uno de los errores y resentimientos que desde su punto de vista Hilda tiene guardados. Fue para Andrés como un balde de agua fría, no tenía la menor idea de lo que había en el fondo de los sentimientos de Hilda.

Ella no es una mujer directa, guarda sus emociones y sus resentimientos como un tesoro muy grande. Está enferma de un montón de situaciones que tienen que ver con lo emocional, la inteligencia emocional es primero individual y luego en pareja... Inteligencia Emocional y vida en pareja

Es importante considerar que esta pareja está fractura desde años. Ninguno puede ser capaz de saber qué le pasa al otro.  Es posible rehacer esta pareja?

Depende los integrantes de la misma, pero al parecer, Hilda siente un profundo desamor por Andrés y ese siempre es muy difícil de recuperar.

domingo, 4 de agosto de 2013

Mi esposa me pidió que nos separemos...

Historias Reales de Personas Reales...

Diego se encuentra muy desconcertado. Su esposa quiere que se separen por un tiempo y él no entiende las razones de dicha petición.  Se ha dedicado solo a trabajar y a ser un buen proveedor para su familia. Entre los dos han creado un patrimonio, han educado a sus tres hijos, pero Carmina, ya no quiere nada con él.

Para Diego, la familia es el motor de su vida, no comprende el por qué de esa decisión de su mujer. Ella argumenta que no tiene ninguna motivación para continuar con él. Su vida se ha vuelto rutinaria. Ambos trabajan mucho y sus tiempo de convivencia son muy cortos.  Ella tiene diversos malestares físicos, con frecuencia le duele la cabeza, se siente tensa, no le interesa nada de la vida familiar que tenga que ver con Diego. Ella hace la vida con sus hijos cuando tiene tiempo y el trabajo la libera para compartir con ellos.

A Diego le reclama que nunca está. Su distancia, su frialdad. Sin embargo, Diego en su plática parece ser un hombre amable, cálido y con una forma serena de ver la vida. Carmina considera que nunca le ha puesto la debida atención, y no se siente apoyada por él.

Cada uno tiene su propia historia de la relación. Ambos tienen razón. Su percepción es correcta. Sin embargo, Carmina, tiene infinidad de razones intangibles que no son posibles demostrar.  Ella se siente abandonada. Ella se siente poco cuidada. Ella siente que ha estado sola.  Por tanto, haga Diego lo que haga, para demostrar lo indemostrable, no habrá argumento o razón alguna para que Carmina cambie de parecer.
Me quiere, no me quiere.
será que no supe que hacer.
no entiendo qué paso.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Isabel, su divorcio y soledad!!!

Historias Reales de Parejas Reales

Isabel nació y creció en um ambiente en donde ella era la consentida.
La única en la vida de sus padres.
Y efectivamente, que al ser hija única, además de muy esperada y deseada, después de varias complicaciones de la madre de Isabel con embarazos anteriores; fue cuidada, mimada y consentida.

Sobreprotegida hasta el cansancio.
A pesar de su historia, Isabel siempre mostró una personalidad autónoma e independiente desde pequeña.
Lo tuvo todo en su vida y soltería: mimos, buenas escuelas, viajes, coches, pero no fue educada en el lujo, aunque podría haberlos tenido.

Bajo este esquema formó pareja con un hombre lleno de conflictos, su pareja, al que llamaremos Xavier, educado por una madre dominante, impositiva y con ideas contradictorias acerca de los hombres, de las mujeres, del matrimonio.  Una mujer por demás, crítica y con serios prejuicios morales.



Xavier e Isabel se casan, tienen dos hijos, pero la madre de Xavier jamás aceptó ese matrimonio. Ella quería una extranjera para su hijo. Isabel no tenía por supuesto, ningún atributo europeo o sajón. Por el contrario, su físico es armonioso, guapa, pero al fin, latina.

lunes, 10 de septiembre de 2012

No se por qué estoy tan afectado?

Historias Reales de Personas Reales...

Yo terminé la relación. Yo fui quién decidió no seguir. Yo ´puse fin a esta situación desgastante con Andrea, pero me siento muy afectado, y no se ¿por qué?

La relación se volvió desgastante después de diez años, pero siento que no puedo seguir sin ella, no estoy seguro es Andrea, sí es un estilo de vida o sí fueron demasiados años en esta situación.

Yo la amaba con todas mis fuerzas. A ella, nunca nada la satisfacía, estaba enojada todo el tiempo. Sus quejas y malos modos acabaron por terminar con la relación.  Sus exigencias sexuales, materiales y sociales me llevaron a tomar decisiones de ruptura.



Siento que puse todo y que ella no se esforzó en nada en lo referente a la relación.

domingo, 17 de junio de 2012

Es que mis papás se divorciaron...

Historias Reales de Personas Reales...

Eleonora considera que cómo sus padres se divorciaron ella tiene muchos problemas con su pareja. Será de verdad esa situación?

Será que por el solo hecho del divorcio de los padres una persona tenga tantos problemas con una pareja. Seguramente existen una serie de situaciones internas que Eleonora no ha podido resolver desde su niñez y en su propia biografía.

Pero sería tan aventurado como decir: "todos los hijos de padres divorciados tendrán problemas con sus parjes".  Lo cuál puede ser medianamente cierto. No es el hecho del divorcio de los padres en sí, sino cómo Eleonora enfrentó esa situación.  También existen personas que sus padres nunca se separaron y tienen problemas con sus parejas.

Lo que quiero decir que el divorcio de los padres puede ser uno de los factores que estén afectando la manera en cómo Elenoara se relaciona con su pareja, pero no es el todo, existen otros factores: la separación, su proceso de vida, su personalidad, sus necesidades y las huellas que existen de su infancia. Infancia y elección de pareja es un condición pero no es determinante, si uno está dispuesto a salir de ese lugar y yo propongo siempre la terapia de pareja o individual

En las relaciones de pareja se reviven las diferentes huellas infantiles por la cualidad de la relación, algunas de ellas son:

la huella de abandono.
La huella de traición.
La huella que se transforma en celos incontrolados.
La huella del desamor.
y por último, la huella del rechazo. Todos estos artículos los puedes encontrar en www.cecreto.com

En mi libro Cómo Recuperar la Confianza en el amor: Heridas y cicatrices en la relación de pareja hablo extensamente de cómo estas huellas pueden afectar nuestra vida en pareja. En este material también tienes la oportunidad de estar en contacto con consultas privadas.

Ana Giorgana
www.cecreto.com