Me rogó, me suplicó, me dijo que cambiaría.
Y una vez más le creí.
Sin embargo, después de un mes hemos vuelto a las andadas.
No me avisa. No llega a tiempo.
Y otra vez, tiene a sus amigas que le hablan por teléfono todo el tiempo.
Él estando conmigo puede estar horas hablando con ellas.
Me parece una falta de respeto a nuestra relación y a mi persona.