Virginia lleva casada doce años, ella no está muy contenta con la relación con su marido.
Pero la tolera.
Él es un hombre bueno, sí, pero ha tenido desde el punto de vista de Virginia, algunos desaciertos en la vida en pareja.
El primer punto es que él abusa del alcohol, pero ella ha decidido que es una forma de bajar sus tensiones de su estresante trabajo, y está bien, si para ella, ese no es un problema grave y puede convivir con ello, es correcto.
Sin embargo, ese hecho sacude a la familia cada fin de semana.
Los hijos lo toleran pero no están de acuerdo.
Cada vez sienten que no desean salir a los planes familiares.
Por otro lado, él es un hombre muy trabajador.
La familia tiene resueltas todas sus necesidades económicas y en ese sentido no existe premura.
No es un hombre que se beba lo que gane.
Bebe en fiestas, en reuniones, en comidas pero nada más!