Vivir con un hombre misógino es una gran tragedia porque las mujeres que enganchan con ellos, tienen una convicción de sentirse vícitmas.
Es un hombre que odia todo aquello que tiene que ver con las mujeres y lo femenino, en su vida afectiva solo las utiliza para dar rienda suelta a su desprecio y rechazo. El misógino se siente superior a todo lo que tenga que ver con una insinuación de lo femenino. El estilo destructivo que establece en sus relaciones deja estragos de importancia en la vida de su mujer. Y por supuesto, en la familia.