Ana Giorgana

lunes, 30 de julio de 2012

Nuestra amistad era maravillosa...

Historias Reales de Personas Reales...


Rita se encuentra muy atormentada por lo que ha sucedido en su vida a últimas fechas.
Uvaldo y ella tenían un grupo de amigos muy cercanos. Matrimonios de años y con quienes compartían la vida diaria, los fines de semana, viajes y hasta cuidar a los niños de unos y otros se había convertido en un estilo de vida.


Tanta convivencia entre estos matrimonios fue algo que marcó la vida de Rita. Se sentía acompañada. Ella nunca tuvo hermanas, de manera que concer el compañerismo de sus amigas y su grupo le resultó muy agradable porque por fin sentía que contaba con solidaridad y cariño fraterno.


Sin embargo, a tanto de andar en parejas y la cercanía después de varios años. Uvaldo y María acabaron por enamorarse. María era la esposa del mejor amigo de Uvaldo.  Y fue un cisma verdadero en ese grupo de amigos.


Lo inevitable se hizo realidad ante los ojos de Rita. Su esposo, Uvaldo y María acabaron siendo pareja, primero a escondidas, después ya no podía evitarse. Los dos se aislaban. Alguno de ellos dejó por un tiempo de ir a las reuniones de amigos. Pero nada pudo contra la fuerza de esa relación.


Rita sospechaba algo, pero no podía creerlo. La negación es un buen mecanismo que permite no tomar conciencia de una situación traumática y dolorosa. Mejor negar que reconocer. Este mecanismo es inconsciente y siempre está presente para evitar el sufrimiento.


Para Rita, María es la responsable de la situación. Para Uvaldo Rita siempre tenía serios conflictos en el matrimonio. María también estaba en conflicto. El esposo de María, el mejor amigo de Uvaldo tenía una ira incontenible.




La situación fue bastante delicada para todos. El grupo de amigos se desintegró. Jamás volvieron a reunirse en parejas, el miedo rondaba en el ambiente, también la indiganación y el coraje.


En esta historia existen varias versiones, pero como los seres humanos somos dados a no asumir nuestras responsabilidades, salimos al mundo a buscar culpables de nuestra situación.


Uvaldo y María son los victimarios.
Rita y el esposo de María son las víctimas.


Pero un poco más de cuidado permite observar que en esta dinámica de a cuatro, cada uno de ellos tiene que ver por sí mismo y entender que existen una serie de circunstancias que determinaron que Uvaldo y María quedaron en pareja.


Tal vez, no fue la forma. Quizá no fue la manera. Pareciera un descaro.
Todos están involucrados.
Y todos deben resolver su circunstancia de vida, de traición, de exclusión y de culpa.


En este caso, Rita ha ido poco a poco asumiendo la parte que le corresponde en este enredo.
Hacerse cargo de sí misma para poder salir adelante y criar a sus hijos pequeños.


Con el tiempo está convencida que fue una gran enseñanza y que ahora puede ser más auténtica y menos dependiente. Está aprendiendo a ver por ella. Uvaldo era una carga pesada para su realización personal.


Una situación difícil que pone sobre la mesa la fortaleza de los seres humanos. Rita está ahora más convencida de su binestar emocional y lo ha puesto como prioridad.


En mi libro Cómo Recuperar la Confianza en el amor: heridas y cicatrices en la relación de pareja, hablo sobre el tema de la autoestima cuando este tipo de amores y de rupturas quiebra la parte más intima de las personas: Su seguiridad, su rumbo en la vida y su sentido de existencia.


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Ana Giorgana