martes, 3 de diciembre de 2013

Gerardo me agrede verbalmente todo el tiempo...

Historias Reales de Personas Reales...

Ahora sí estoy decidida a cambiar las cosas.
Ahora sí voy a enfrentar a Gerardo.
Es la última vez, que acepto sus agresiones.
No voy a volver a tolerar estas formas de tratarme.

Infinidad de mujeres hablan sobre estas formas de algunos hombres de relacionarse con ellas.
Esther durante años ha aceptado que Gerardo la humille a solas y enfrente de las personas.
Por prudencia ella calla y se mantiene en silencio.
Gerardo cada día más gana terreno sobre esta situación.
Él siente que puede decir lo que sea acerca de ella.

Para él Esther no hace nada bien.
Tiene que decirle que se equivoca, que sus opiniones no son válidas y que no tiene razón.
Sus gustos los hace trizas, no está dispuesto a cambiar su comportamiento porque él es un hombre narcisista y destructivo. Agrede verbalmente y  no se da cuenta del daño que deja en el alma de su pareja.
Un hombre que no es capaz de darse cuenta de lo que genera en su medio ambiente. Él tiene la razón. Él tiene la última palabra, se siente con el derecho de agredir y mantener a su pareja con miedo, con terror porque si existen reclamos peor la ofende y la mantiene con una frialdad quemante.

Las técnicas que Gerardo utiliza para mantener a Esther en un estado vulnerable son varias: gritos, descalificaciones, silencios, intimidaciones y agresiones verbales. Él siempre sale airoso de esta situación, y por tanto, considera que su manera de ser es correcta. La agrede verbalmente y la deja sin recursos para defenderse.

Gerardo puede actuar como bien le venga en gana, el problema es ¿cómo le hace Esther para sobrevivir a una relación de esta naturalez?
Permite, cede, se queda callada y no pone límites a las agresiones de Gerardo.

Ahora está empezando a salir de una anestesia rabiosa con la que ya no está dispuesta a vivir.
Para ello, requiere pensar en ella y cómo es la forma en la que participa para estar ahí.
Requiere revisar su biografía personal.
Encontrar la raíz de su parálisis.
Mirarse de una manera diferente y aumentar su estima personal.

En mi libro Las relaciones narcisistas hablo sobre la necesidad de algunas mujeres de encontrar, en un inicio, cierta seguridad con un hombre que parece fuerte, pero que en el fondo, solo sabe hacer sentir su presencia agresivamente.

Ana Giorgana

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