Ana Giorgana

martes, 24 de marzo de 2015

Nuestra vida sexual no funciona...

Historias Reales de Personas Reales...

Ester no vive tranquila.Resultado de imagen para anorexia sexual

Su pareja no quiere más intimidad sexual.

Ella insiste, pero él no quiere, no tiene deseos y además no le interesa nada que tenga que ver con la sexualidad.

Ella es una mujer llena de vida y quiere una vida sexual más intensa.

Él no muestra ningún interés.

Se ha detectado que en los últimos años existe un padecimiento que se le llama Anorexia Sexual. Este síntoma tiene diferentes causas, aunque ninguna específica.

Simplemente las parejas dejan de tener deseo sexual o interés por las actividades sexuales.
Los especialistas reportan que tal vez este tipo de síntomas se deba a:
- exceso de trabajo.
- depresión.
- problemas en la relación de pareja.
- adicciones.
- infidelidad.

Independientemente de las causas. Las parejas de aquellos que presentan este tipo de sintomatología como es, la Anorexia sexual, se siente poco atractivas, cuentan con problemas en su autoestima, sienten un abandono afectivo, se sienten poco atractivas.

Luchan por volver a contar con una vida mejor sexualmente. Sin embargo, a mayor insistencia, pareciera ser, que el deseo se esfuma más de la vida en pareja.

La Anorexia Sexual al tener una gran cantidad de posibles causas es necesario que sea atendida por los médicos y especialistas.

Ester por su parte, ha entrado a una psicoterapia para poder sortear esta situación tan dolorosa en su relación de pareja. Hemos tratado el tema de su estima personal y de su crisis personal frente a esta situación.

Una oportunidad antes del rompimiento con su pareja que lo ha estado considerando.

En mi libro Cómo Vencer la Dependencia Emocional hablo justamente de esta manera de salir de patrones destructivas, además en mis otros dos títulos exitosos te llevo de la mano para que se pueda realizar un proyecto de vida tanto personal como en pareja.
Cuando el amor en pareja se convierte en dolor.
Nuestra autoestima refleja toda nuestra vida.

Ana E. Giorgana