Natalia ya no quiere trabajar en la empresa.
Carlos está ahí siempre para ella, pero solo entre semana.
Ella quiere su compromiso todo el tiempo.
El gran problema es que ella está enamorada de Carlos.
Él también siente un gran aprecio por ella.
Pero él está casado y en el fondo sabe que no se divorciará.
Ella lo espera y lo espera y lo espera...