Cualquier negativa hacia una propuesta es vivida como rechazo. Alguna crítica también reactiva esa herida, las personas viven con gran terror de no agradar.
Reseña escrita por:AnaGiorgana
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La herida de rechazo es una condición psicológica que deja cicatrices profundas en la psicología y en la vida emocional de las personas, y que se expresan en la vida adulta en las relaciones humanas, principalmente las más cercanas, es decir, los padres, los hijos, y por supuesto, la pareja.
Cuando esta herida de rechazo se reactiva en la vida adulta se teme la confrontación, se vive con miedo. Por tanto, algunas personas se vuelven complacientes y se desdibujan en su estima propia, en su valor personal y ceden todo para contar con la aprobación de los demás y evitar a toda costa el rechazo.
Son capaces de dejar de expresarse, se vuelven tímidas y prefieren no opinar y vivir a la sombra de los demás. La pareja se convierte en una fuente de gratificación importante y les viven eternamente agradecidas o agradecidos por haberse fijado en ellas.