Ana Giorgana

domingo, 17 de julio de 2011

Mi mujer y mis hijos son mi vida, pero...


 Historias Reales de Personas Reales...
Augusto está muy preocupado, él "trata" de darles gusto en todo, pero Adela siempre le reclama su falta de tiempo con ella y con la familia. 
Para Adela nada es suficiente. Ella quiere que él sea un hombre exitoso y de familia. 
Que la ayude, que sea un buen proveedor, un buen amante y un gran amigo. 











Augusto desea Ser todo eso y más, para Adela y su familia. Sólo que no puede ser un hombre exitoso de empresa y además velar todo el tiempo por los intereses y por menores de la familia. Él le da todo. Tiempo, dinero, libertad, familia. Pero ella es hiriente y cruel. El caso es que Augusto no quiere más llegar a su casa y que su espacio sea conflictivo, de reclamos, de enojos. Ya bastante tiene en la oficina.
Adela nunca ha trabajado no sabe lo que es tener una responsabilidad de esa naturaleza. 
No comprende que él tenga que viajar. Ella quiere un marido que esté en casa y solo eso. 
Adela y Augusto necesitan negociar y poner en claro su vida y sus valores, las prioridades y a qué se compromete cada uno en la relación. Adela tiene grandes expectativas de un amor romántico y por ello, se siente desilusionado de no contar con esa vida imaginaria. 
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Augusto y Adela requieren sobre todo de aclarar las expectativas de cada uno en la relación. Augusto tiene razón todo lo hace por su familia, y será que también por su pareja?. 
Adela en realidad se siente abandonada por el trabajo, y por ello, necesita contar con un proyecto de vida personal, más allá de Augusto y de su familia.  
Ana Giorgana