Ana Giorgana

miércoles, 28 de diciembre de 2011

La renovación de la masculinidad...

Las grandes discusiones teóricas en los foros de violencia es sobre la renovación de la masculinidad, o por lo menos, repensar las formas y maneras en las que el ser hombre se expresan en las sociedades. Para algunos, éste es uno de los factores que incide en la violencia doméstica.

Y si bien es cierto, yo concuerdo con esa idea, es solo una de las variantes que cobra vida en ese espacio. Sin embargo, no podemos olvidar que existen otras aristas en un mundo como es el de hoy, como por ejemplo, la economía, la política, el poder, la vida laboral, la social, y por supuesto, la expresión del amor y las relaciones de pareja.

La masculinidad es un aspecto aprendido, que además, varia de cultura en cultura. El tejido social se va formando por hombres y mujeres de a pie, que además construyen sus vidas y relaciones de una serie de imaginarios dictados por la sociedad, y en la que todos estamos inmersos, no solo los hombres.

Es decir, hombres y mujeres hacemos acuerdos, no tácitos, sino de manera inconsciente y damos por sentado lo que es ser hombre o mujer con roles establecidos y bien cimentados para que el "orden social" mantenga sus fuerzas y equilibrios. Esto no quiere decir, que las mujeres o lo femenino se encuentre exento. Por el contrario, todos participamos.

Y me parece que es un gran esfuerzo para los mismos hombres repensar su masculinidad, cómo si siempre cuando se habla de violencia, se habla de las mujeres víctimas de ello. Lo cuál es cierto, las cifras, estadísticas y el día a día lo confirman, existen más mujeres en condiciones de maltrato que hombres.

El ejercicio de repensar las formas masculinas de estar en el mundo y su expresión es un gran avance, el problema, que al ser la violencia un tema supuestamente de mujeres, son ellas, las más interesadas en que los hombres participen en esos foros.

Sin embargo, no quiero desactivar el esfuerzo que muchos hombres realizan en los países industrializados y en otros no tanto, porque su manera los ha llevado a tocar fondo en su vida familiar, en sus amores y en su descendencia. En algunos llega un momento en que han estado a punto de perderlo todo, sino es que lo perdieron y entonces en una situación límite cobran conciencia y se incorporan a grupos de apoyo, a terapias y se encuentran comprometidos en repensar su vida y relaciones.

Pero para que se inicie el cambio en este sentido, es necesario empezar por la experiencia propia, no por la de la teoría, ésta es de gran ayuda para la construcción de la teoría, pero para que permee en la existencia requiere pasar por la experiencia.

Ningún cambio es posible si no nos acercamos a la vida misma de las personas, y por tanto, repensar la Masculinidad, no es solo una cuestión de hombres, sino de todos los involucrados en la calidad de vida emocional y de hacer de este, un mundo mejor.

Gracias por leerme, mi misión es la calidad de vida emocional y su impacto en lo social.

En Cecretonos ocupamos de temas sobre la existencia humana y proveemos a las personas de herramientas para repensar y trasformar sus vidas.

Nuestro blog está muy bueno, puesdes enviarnos tu historia para ser contada

La pareja es para ser pareja no hombres y mujeres por separado.
El amor narcisista es uno de los grandes conflictos que enfrentan una gran cantidad de parejas en esta forma de vida masculina.