viernes, 10 de febrero de 2012

La intimidad y sus temores...

La intimidad es uno de los espacios más sagrados de la vida en pareja, en ella se debaten  las caricias más agradables  y las explosiones de amor más excitantes. La pasión en su inicio toma lugar. Es el lugar más deleitable y el más seguro.  En él nos desnudamos, no sólo en lo físico, también en lo emocional y por qué no, espiritual.  Ahí nos atrevemos a dejar al descubierto todo, nuestros más caros anhelos y nuestros vulnerabilidades.  Ahí nos encontramos al desnudo con nuestras más sublimes emociones y también con nuestros más irremediables defectos.  Estamos al desnudo en todo nuestro ser...
El lugar privado de las parejas es un espacio muy importante que permite construir la vida de la relación.  Y digo, construir porque definitivamente la relaciones se construyen, no se dan, así no más, porque sí.  La realidad nos dice que la vida en pareja es una construcción. Es decir, necesitamos trabajar por ella, en el día a día, en lo cotidiano.
La intimidad es el lugar más deleitable para una pareja, sin embargo, esta cercanía está llena de claroscuros, por un lado, en la intimidad, se experimenta  el amor , pero también, el problema de la violencia, de los silencios, de los conflictos, por tanto, es unta trampa, es un engaño...
Cuando el Ciclo del dolor se instaura en una relación en pareja, el espacio de la intimidad se conforma como un lugar estéril, en el que se corre el suave velo de la realidad que estamos experimentando, situaciones como el silencio ominoso, las descalificaciones, la ira, la indiferencia, los insultos y, no sólo eso, también la injusticia y los castigos. Los reclamos, la vida se enturbia, y entonces, se inician, todos los males en la relación en pareja.
En esta sutileza de la intimidad encontramos, la soledad, la tristeza, la in comunicación, la falta de espontaneidad. Ya no puedo ser y mostrarme espontáneamente, la vergüenza de mi condición me aterra, las críticas de mi pareja me dejan helada, se dirige a mí de una manera hiriente, hostil y siempre me quedo con una sensación de parálisis, me agrede y yo, no puedo ponerle palabras a mi sentimientos y a mi realidad.
La intimidad es uno de los factores más importantes que determinan y dan el engranaje de la vida en pareja.
Ana Giorgana

Suscríbete a nuestro boeltín

foxyform