sábado, 5 de octubre de 2013

No puedo creer que mi vecina ahora ande con mi marido...

Historias Reales de Personas Reales...

No lo puedo creer. Mi esposo Ignacio y yo llevamos doce años de casados. Nuestro matrimonio ha tenido problemas pero siempre los hemos resuelto. Tenemos dos hijos adolescentes. La situación económica en un inicio fue muy mala. Ambos trabajamos muy duro para poder comprar una casa.

Mi aportación fue mayor que la de él para comprar dicha casa. Yo dejé bien claro, que cuando la compráramos yo dejaría de trabajar para dedicarme a mis hijos. Considero que mi mejor trabajo es estar cerca de mis hijos, al menos, cuando fueron más pequeños y ahora que están en la adolescencia me gusta estar pendiente de ellos. Yo valoro mucho educarlos, escucharlos y estar pendiente de lo que necesiten.

Por tanto, decidí solo trabajar unas horas al día mientras ellos van a la escuela. Tenemos un negocio propio que con mi participación se volvió muy próspero. El caso es que yo tenía la ilusión de comprar una casa en un condominio pequeño, donde solo hubiera algunos vecinos.

El año pasado llegó a vivir a nuestro condominio una vecina con dos niños muy pequeños. Su situación emocional era muy difícil, estaba deprimida  con mucha ansiedad y miedos. Yo le brindé  mi casa, la ayudé a salir de su situación. Le conseguí una terapia y hasta me encargaba de sus hijos cuando ella tenía que ir al doctor.

Con el paso del tiempo, ella frecuentaba más mi casa. Cenaba con nosotros los fines de semana. Y así, poco a poco, resultó que fue ganando mi confianza, sin embargo, tuve que salir unos días con mis hijos a un pueblo cercano, y resulta que cuando regresé me encontré que mi marido estaba cenando en casa de la vecina.

Me enfurecí, me enojé muchísimo.
Él lo negó todo.
Yo no volví a tenerle confianza y me fui alejando de esa amiga.

Sin embargo, ahora me entero, que ella y mi marido Ignacio llevan una relación desde hace tiempo y él está dispuesto a divorciarse porque ella sí es el amor de su vida.

Me siento traicionada, enojada y muy desilusionada.
Él ya se fue de la casa, me ha pedido el divorcio.
Y resulta que han comprado una casa en le condominio de al lado y ahora ya viven juntos.

Me siento muy mal y estoy a punto explotar de rabia.

La herida de traición, de celos y de infidelidad.

Así como María no puede creer de la infidelidad y del abandono de su marido por una amiga, tal vez, tú te encuentras en una situación similiar.

Aún cuando una cuestión así es muy dolorosa es necesario dar paso al sufrimiento y recuperar el amor propio, de eso se trata mi libro Cómo Recuperar la confianza en el amor...

María ha entrado a psicoterapia y ahora todos los consejos y ayuda que le daba a su vecina empezó a aplicarlos consigo misma, es tiempo de emprender un proceso de desarrollo personal para ella.

Ana Giorgana
www.cecreto.com

Suscríbete a nuestro boeltín

foxyform