lunes, 2 de diciembre de 2013

No puedo con tanta inestabilidad.

Historias Reales de Personas Reales...

Mi pareja es muy inestable: hoy quiere estar conmigo y mañana ya no.

Hoy me dice que es la mujer más feliz del mundo a mi lado, y al rato, me odia y no quiere saber nada de mi.

La inestabilidad, la incertidumbre y la falta de certeza en una relación es una condición que mata cualquier forma de quietud, de ser predecibles en el amor, y además, de estar con un nudo en la garganta ante no saber qué pasará con la relación a la que estamos expuestos.

Vivir al lado de una pareja inestable acaba con la estima personal. Vivir con una pareja inestable es difícil de explicar, es complejo, pero es una realidad que viven una gran cantidad de parejas. María quiere a Humberto, pero tampoco está segura de seguir con él, no quiere sentirse abandonada, pero tampoco quiere quedarse. No se encuentra a sí misma. Siente que nadie la comprende.

María no se da cuenta del daño que causa su inestabilidad en la pareja. Considera que Humberto estará ahí para siempre, a pesar de todo lo que le reclama, de todas las veces que lo rechaza, de sus abandonos afectivos, de sus estallidos de cólera y rabia, de sus insultos.

Humberto está cansado y enojado. Ha decidido terminar para siempre la relación. María entonces, le dice que no lucha por lo que quiere, que no es importante para él, para en el siguiente segundo, ser ella quién lo abandona dejándolo solo y con una impotencia muy grande a sus deseos.

María requiere una buena toma de conciencia de sí misma, no sabe por dónde empezar. Considera que alejando a Humberto de su vida sus problemas terminarán. La realidad es que ella es el problema para sí misma.

María ha tenido una infancia dura y difícil con un padre que los abandonó y una madre que se casó tres veces. Ella vivió de aquí para allá, y ahora, en la vida adulta, no sabe como formar una estabilidad con una sola pareja.

María acude desesperada a la consulta, Humberto le dijo que quiere un tiempo grande para poder pensar las cosas. Ella necesita cerrar ciclos en su vida y por ahí estamos empezando a trabajar, está tomando la responsabilidad de su propia historia, y parece, que se ha vuelto menos reactiva en su forma de relacionarse. Humberto no quiere saber nada de ella hasta que se defina.
Él no puede comprender sus inestabilidades, pero sobre todo, el daño que le ha causado con sus palabras.
Primero, pensó que se le pasaría y que su amor haría que todo cambiara, todo fue inútil, nada fue suficiente.


Ana Giorgana

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