Luisa se encuentra desolada y llena de enojo y resentimiento. Su relación después de tres años, se ha venido abajo. Jorge se ha quedado sin trabajo y ha entrado en un estado de ansiedad muy elevado. No quiere ver a nadie y no le interesa nada.
Luisa considera que con su comprensión podrán salir adelante. Ella viene de una familia en la que no se permiten tocar los sentimientos de debilidad y de vulnerabilidad. Por tanto, le exige a Jorge, que se recupere lo más pronto posible para buscar otro empleo.
Jorge tiende a la depresión a la dilación, a posponer, prefiere ahogarse en su tragedia.