viernes, 11 de febrero de 2011

Rodrigo se siente perdido porque Mónica quiere un espacio de soledad...

Historias reales de Personas Reales...
Hoy viernes, antes de salir a disfrutar un momento con amigos, llegó una historia a mi correo que me conmovió profundamente.
Rodrigo es un hombre que vive la vida a través de su intelecto, pero Mónica es más emocional y tiene una cierta disposición para las artes, le gusta cantar, bailar, pintar e incluso escribir. Ella no explotas sus talentos porque considera que lo que hace no tiene gran valor. Una idea aprendida desde niña porque todo lo que ella quería siempre era un hobbie, en su vida infantil y de formación la vida intelectual era muy valorada. Ahora es una mujer de cuarenta años que se siente insatisfecha porque no quiere dedicarse a su profesión, por el contrario, los libros la aburren, pero "tiene" que ser exitosa, ella cree que solo el éxito se obtiene en una carrera profesional, pero la realidad, es que ella, es una mujer llena de talentos y de vida en el plano de las artes.
Está harta!
Y por supuesto, que eligió como compañero de vida un hombre con todo el rigor del intelecto, de la rigidéz intelectual, que solo entiende de argumentos pero no de la percepción de los sentidos.
A lo largo y ancho de la convivencia esta relación se desgastó.
Ella quiere vida, sentir y el quiere seguridad y argumentos.
La vida se ha vuelto insoportable en su relación...
Ella quiere su espacio para brillar y vibrar.
El quiere una vida tradicional.
Sin embargo, el cambio de Mónica no fue casual, durante cinco años él. Rodrigo, vivió una relación paralela, no de tanto compromiso, pero sí interpretado por ella como una infidelidad.
Se ha lamentado de su ingenuidad, de su darse a su pareja, de todos los conceptos que vivió desde niña y hoy pide sus espacios de soledad, pero Rodrigo, asegura que ese tiempo no es importante, que la ama y que no está dispuesta a renunciar a su relación.
El gran problema, es que Mónica ya no esta ahí, ya no le interesa y pide espacio de soledad, de soltura y no con serios problemas de culpa, desamor, desinterés, porque además los hijos siempre están ahí como una forma de recordar que estamos juntos en algo, por lo menos en la vida de padres.
Mónica no se explica como Rodrigo pudo ser infiel.
Y Rodrigo, no logra entender como ella no puede entender su amor por ella.
Por supuesto que Mónica quiere volar y Rodrigo quiere sujetarla a una vida que ella ya no está dispuesta a vivir.
Te suena conocido?
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Los Diez Mandamientos de la vida en Pareja
Ana Giorgana
Ahora sí a gozar de un buen fin de semana para todos...

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