Ana Giorgana

domingo, 24 de octubre de 2010

No me interesa nada, solo mi amor por ti...

No me interesa, absolutamente nada de lo que pasa en nuestra relación, solo me interesa mi amor por ti. Hoy tuve la oportunidad de festejar un cumpleaños en un antro, y qué creen, todas las conversaciones, las canciones, los amores y desencuentros están en un sentido dirigidos al amor en pareja. Mi asombro fue mayor cuando en un momento nos reunimos varias mujeres, una confesó que estaba divorciada y que se sentía más sola que nunca, la otra dijo estar soltera pero que siempre se la pasaba recordando a su gran amor, que por cierto, estaba presente en el lugar del festejo, una más dijo estar casada, pero continuó: "preferiría estar como cualquiera de ustedes, pero no casada".
Y yo me pregunto, tanto buscar una relación de pareja, tanto estar interesados en la pareja, para no poder ni dormir por amor, para que en el momento de la convivencia, no se que hacer contigo?
Grandes contradicciones plantean las relaciones en pareja, pero sí nada me interesa mas que tu amor, porque hago tanto lío cuando te tengo cerca, cuando son los momentos para disfrutar la relación y la vida en pareja?
Y cuando no estás, estoy llena de amor, de vida y de una gran cantidad de detalles que podría darte pero que no puedo hacerlo cuando estás junto a mí?
Qué clase de trance afectivo tengo en mi psicología que no estoy bien contigo ni sin tí?
Yo creo que si te encuentras en esta situación necesitas repensar tu manera de relacionarte en pareja y Cecreto siempre tiene la respuesta....
Por el momento contamos con materiales electrónicos que puedes encontrar en estas direcciones.
Cuando el amor en pareja se convierte en dolor
Cómo Recuperar la Confianza en el amor: Heridas y Cicatrices en la relación de pareja
El amor narcisista y la vida en pareja: un amor profundamente destructivo
En fin, tu decides si quieres sanar tu vida personal y en pareja.
Gracias por leerme, mi misión es la calidad de vida emocional y su impacto en lo social
Ana Giorgana

La libertad personal y en pareja, solo es posible cuando puedo reconocer al otro como un ser independientemente de mi, con sus problemas, pensamientos y acciones, y en la aceptación que es diferente a mí y que me complementa.